Monterroso recibió el Premio Príncipe de Asturias

El escritor guatemalteco que recibió uno de los premios más reconocidos de habla hispana fue el encargado del discurso de agradecimiento en nombre de los prestigiosos galardonados.



OVIEDO, España (Reuters).- El escritor guatemalteco Augusto Monterroso, en el apartado de Letras, y el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, en el de Cooperación Internacional, recibieron de manos del heredero de la Corona española, Felipe de Borbón, los Premios Príncipe de Asturias, concedidos a lo largo de este año en un total de ocho categorías por la fundación homónima.

En la ceremonia de gala celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo, en el norte de España, le correspondió a Monterroso el honor de pronunciar el discurso de agradecimiento en nombre de todos los laureados.

“Mi obra se basa en tres herencias: la indígena, la latina y la española, que la mayoría de los escritores centroamericanos tratamos de merecer y por qué no, de mantener y acrecentar con dignidad y decoro”, dijo el autor guatemalteco.

Consideró su “deber” recordar que los ancestros mayas fueron “refinados astrónomos y matemáticos que inventaron el número cero antes que otras grandes civilizaciones” y que indagaron en la cosmología.

El escritor no obvió las críticas, en particular a las “inexorables leyes del mercado de las grandes editoriales”, a algunos críticos y a algunos lectores que, señaló, contribuyeron a relegar el género del cuento, del que es un gran maestro como demostró con “El dinosaurio”, considerado el texto más breve de la literatura.

El canto de la soprano Barbara Hendricks en honor a los desplazados del mundo fue ayer la nota más destacada de la XX entrega de los Premios Príncipe de Asturias, marcados por la amplia diversidad en la procedencia de los galardonados.

Sólo uno de los premios de este año se quedó en España, el de la Real Academia de la Lengua española, que compartió con sus hermanas internacionales.

El príncipe Felipe pronunció un sensible discurso en el que cupieron referencias a la situación en el País Vasco, al proceso de paz en Oriente Medio y una especial mención a sus padres, además de la mención al contenido de los galardones.

Felipe de Borbón recordó el próximo 25 aniversario de la llegada al trono del Rey Juan Carlos, “que ha contribuido de forma fundamental a construir España y a ser depositaria de valores universales.”

Al final de su discurso, agradeció también la labor como padres de los reyes de España, a lo que la reina Sofía respondió desde el palco de honor del teatro con una cariñosa sonrisa.

Hendricks, premiada por su vital compromiso con los desfavorecidos, agradeció emocionada la concesión del galardón con una interpretación 'a capella'. “Vivimos en un mundo con violencia en el que es preciso el compromiso”, dijo Hendricks, quien añadió que la música tiene “el poder para unir a la gran familia de la Humanidad”.

Los trabajos del presidente de Brasil, en favor de la cohesión entre los pueblos le valieron este año la concesión del Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.

Realzan el trabajo de extender el español con rigor y pureza

De globalización también habló el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, el cardenal italiano Carlo María Martini, del que se apreció su capacidad para crear cauces de diálogo con otras religiones.

El obispo de Milán reflejó en su discurso la esperanza de que la tendencia hacia la unión económica universal se desplace a la solidaridad y hermandad entre los pueblos.

El Premio de la Comunicación, el semiólogo y escritor Umberto Eco, recibió el reconocimiento de don Felipe de Borbón, quien dijo en su discurso que el autor italiano “habían fundido con sabiduría tradición y modernidad”.

La labor de las Reales Academias de la Lengua Española en favor del castellano les valió este año el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por “su abnegado trabajo para extender el idioma con todo su rigor y pureza”, apuntó don Felipe de Borbón.

El Príncipe destacó también la labor del ciclista de EEUU Lance Armstrong, Premio Príncipe de Asturias de los Deportes y el único que no acudió a recibir el galardón, por su trayectoria en el deporte y su firmeza para superar el cáncer y ayudar a otros enfermos.

El descubrimiento del virus del sida y sus trabajos posteriores valieron a los doctores Luc Montaigner y Robert Gallo el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, “por calidad y la trascendencia” de su labor.

(EFE y Reuter)


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