Muchachos, vale triple

Tras cinco horas, David y Schwank pusieron el 2-1.





copa davis

Sobre las 17:40 el Parque Roca estalló. Había demasiada tensión y era la catarsis lógica. Cinco horas de juego bravo, nervioso, sufrido. Ese fue el cóctel de sensaciones que ayer entregó la serie de cuartos de final de la Copa Davis, que ahora está 2-1 para Argentina porque la dupla David Nalbandian-Eduardo Schwank venció a los croatas Marin Cilic-Ivo Karlovic. El score fue elocuente: 3-6, 7-6 (6), 6-3, 6-7 (6) y 8-6.

Ahora la presión será para Juan Martín del Potro, que hoy a las 10:30 tendrá la oportunidad de sentenciar las cosas cuando se mida con Cilic.

Queda claro que para Nalbandian resultará una de las series más extenuantes. El viernes cayó después de luchar, contra Cilic y contra su tenis, durante más de cinco horas. Ayer en el dobles la historia no cambió demasiado.

Los argentinos pocas veces se sintieron cómodos en la arcilla de un Parque Roca colmado y expectante. Cilic pareció local en el primer set, tuvo los hilos del partido en ese lapso y por eso los croatas sellaron un primer set a favor que comenzó a preocupar.

Croacia quebró rápidamente el saque de la Argentina, en el segundo game, pero los criollos lograron recuperarse con dos buenas intervenciones del cordobés. Igual, en el octavo game, con el saque de David, la visita quebró y terminó sacando para ponerse 1-0.

Los murmullos surgieron cuando los europeos se quedaron con el servicio de Schwank en el inicio del segundo segmento, pero la devolución de gentileza llega rápido para el 1-1.

Así, fueron palo y palo mientras el viento molestaba y las muestras de apoyo del público eran un aliciente. Llegó el tie break y la tensión fue extrema, pero después de una ‘batalla’ tenística y psicológica, los argentinos igualaron el juego.

En el tercer set reinó la paridad y los nervios. La explosión en Villa Soldati se produjo en el séptimo game, cuando Nalbandian-Schwank consiguieron quebrar el saque de Cilic, e inmediatamente David confirmó su saque para ponerse 5-3, que se transformó en 6-3 unos instantes después, cuando Karlovic vio esfumar su potencia en el servicio.

El cuarto parcial se inició sin demasiadas variaciones, parejo, repleto de nervios. Las dudas volvieron en el séptimo game cuando Nalbandian, el tenista del pueblo, perdió el servicio y los temores se incrementaron porque Cilic confirmó. Schwank no falló desde la línea de cal y Karlovic, para ponerse incluso más pimienta a la batalla, se llenó de interrogantes y dejó escapar la chance de cerrar el set. Así, fueron otra vez hasta el tie break, pero hasta vez el 8-6 quedó para los europeos.

En la serie del desgaste, el quinto set de este partido no podía terminar rápido. Argentinos y croatas no se dieron tregua y si hasta ahí era un partido cambiante, desde ese momento no hubo quiebres hasta el game 13, cuando David devolvió muy bien en dos oportunidades, Schwank hizo lo propio y la volea de Cilic quedó en la red. Corrían 4 horas 54 minutos cuando el Parque Roca se llenó de cánticos y emoción. Fue el momento cumbre. Schwank metió un palo atrás del otro, Cilic devolvió a cualquier lado, Nalbandian dibujó un slice de genio y el último error del ‘1’ de Croacia dio paso a la locura en un estadio que fue puro festejo. Con esfuerzo, en más de cinco horas de juego, Nalbandian y Schwank dejaron la serie 2-1.

Una ventaja importante, pero no decisiva. Ahora, será tiempo de ‘escuchar’ el sonido de la raqueta de Del Potro. Y si hace falta, llegar hasta un quinto punto.

Increíble definición: Nalbandian y Schwank vencieron a la dupla croata y pusieron a Argentina arriba en la serie.


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