Muchas obras y poca mano de obra en la costa

Hay iniciativas públicas y privadas en marcha.

Por Redacción

SAN ANTONIO OESTE (ASA).- Las obras públicas y privadas, en esta localidad y en el balneario Las Grutas, demandan una importante cantidad de mano de obra que apenas alcanza a cubrirse con los albañiles locales. Todavía el mercado laboral no está saturado, pero se avizora que para la segunda mitad del año, cuando se da generalmente el auge de la construcción en Las Grutas, será dificultoso encontrar oficiales y ayudantes para las obras.

Entre los emprendimientos más destacados se encuentran el anfiteatro en la ría local y el estadio municipal, por parte del Municipio, que pretende inaugurarlos para el 10 de julio cuando se festejará el Centenario de la fundación de la localidad. La obra del muelle pesquero demanda en la actualidad unos 22 puestos de trabajo. Allí la firma Construcciones Normalizadas está construyendo dos amarraderos de importantes dimensiones que permitirán el atraque de los barcos pesqueros que operan en el golfo San Matías.

Ayer, en tanto, la empresa responsable empezó a ins

cribir a los interesados en trabajar en la construcción de las 80 viviendas de un nuevo barrio que se creará en el sector sur de la ciudad. Según afirmaron los encargados de la inscripción, la cantidad de postulantes fue bastante menor a la esperada, probablemente a raíz de que ya se empieza a evidenciar el alto nivel de ocupación que se registra en el sector de los albañiles.

Para esa tarea harán falta entre 40 y 50 personas que s incorporarán paulatinamente a medida que avancen las obras.

En tanto, se espera para los próximos meses un boom en la construcción, ya que harán falta muchos obreros para levantar el edificio definitivo de la Escuela Nº 359, que se supone comenzará a hacerse realidad a partir de mayo. En Las Grutas, se está llevando adelante la construcción del edificio del jardín de Infantes, donde trabajan unas 20 personas y que tiene un plazo de finalización de aproximadamente dos meses.

Pero no solamente obras públicas se están llevando a cabo en la localidad y en la villa marítima. Luego de la veda que se impone cada verano para evitar que existan escombros y movimientos de suelo mientras los turistas vacacionan masivamente en el lugar, lentamente empezaron a moverse varias obras que habían estado detenidas durante algunas semanas.

A pocos días de comenzado el segundo mes sin veda, ya es importante el ritmo de avance que llevan algunas obras. En la Costanera, sobre la Séptima Bajada, hay varios trabajos de ampliaciones y refacciones, como también en distintos puntos de la villa balnearia.

Sobre la Bajada de los Acantilados se desarrollan trabajos en un complejo de departamentos de varios pisos. Como cada año hay obras menores y muchas con miras a concretarse en el trascurso de estos meses, por lo que se supone que para agosto ocurrirá un colapso del mercado laboral en el que la demanda de obreros superará la oferta.

Gran cantidad de obreros en negro

Muchos obreros de la construcción no reciben aportes ni están adheridos a ningún beneficio social por su labor. «Prefieren trabajar en negro», afirmó el delegado de UOCRA. Es que en general de esa manera los ingresos efectivos son mayores.

La mayoría de las obras particulares de refacciones y ampliaciones, como también construcciones completas de viviendas particulares se desarrolla con mano de obra irregular.

No solamente esta situación afecta los aportes jubilatorios, el beneficio de obra social y las asignaciones estipuladas por ley, sino también que involucra las normas de seguridad que deben cumplimentarse. Es común ver, especialmente en Las Grutas, a obreros trabajando sin las mínimas medidas para evitar accidentes. Año tras año, cuando la construcción está en pleno auge, los representantes de los trabajadores recorren las obras en marcha tratando de poner en regla esta situación, lo que a veces se ve demorado por cuestiones económicas o por la misma idiosincrasia de los obreros a los que, según se afirma entre los involucrados en la actividad, es difícil hacerles poner cascos, botines con punteras, etc.