“Muerto el perro…”

Redacción

Por Redacción

Son un montón las organizaciones del Estado que se dedican a ayudar al jugador compulsivo. Cabe aclarar, por si alguien no lo sabe, que el Estado usa el dinero de los contribuyentes para que estas organizaciones de ayuda funcionen. Aparentemente nuestros gobernantes no saben o no quieren saber cómo solucionar este problema que causa estragos en muchos argentinos que creen que apostando se van “a salvar”. Todos los días hay muchísimas personas que “se secan” gracias a una muy grande y oportunista variedad de juegos para apostar que, amén del beneficio lógico que les dejan a las grandes empresas que explotan este comercio, constituyen la caja diaria de nuestros gobernantes, que siguen disfrazando soluciones aparentes a este flagelo como crear instituciones de ayuda al ludópata, sacar los cajeros automáticos de los casinos, no permitir la tarjeta de débito, etcétera, etcétera. ¿No sería más lógico que mediante algún decreto o reglamentación directamente suban el mínimo de las apuestas a 50 ó 100 pesos, cuestión que los que apuesten sean los que más tienen? Así se les cobraría este impuesto disfrazado a ellos y no a la gente de poco poder adquisitivo, que se la sigue esquilmando con apuestas cuyo mínimo son centavos. Suceden a diario historias de gente que apuesta hasta lo último en todo tipo de juegos como las maquinitas “tragatontos”, la ruleta, punto y banca, blackjack, póquer, etcétera. Dejan de pagar los servicios como luz, gas, teléfono y todo tipo de impuestos, hasta que se “funden” y la familia se entera cuando ya es demasiado tarde y les embargan o rematan sus pocas pertenencias. Si bien esta solución es drástica, simplemente subir el mínimo de las apuestas creo que sería la mejor manera de ayudar a los ludópatas, pues “muerto el perro se acabó la rabia”. Hernán Caire DNI 5.262.288 Neuquén

Hernán Caire DNI 5.262.288 Neuquén


Son un montón las organizaciones del Estado que se dedican a ayudar al jugador compulsivo. Cabe aclarar, por si alguien no lo sabe, que el Estado usa el dinero de los contribuyentes para que estas organizaciones de ayuda funcionen. Aparentemente nuestros gobernantes no saben o no quieren saber cómo solucionar este problema que causa estragos en muchos argentinos que creen que apostando se van “a salvar”. Todos los días hay muchísimas personas que “se secan” gracias a una muy grande y oportunista variedad de juegos para apostar que, amén del beneficio lógico que les dejan a las grandes empresas que explotan este comercio, constituyen la caja diaria de nuestros gobernantes, que siguen disfrazando soluciones aparentes a este flagelo como crear instituciones de ayuda al ludópata, sacar los cajeros automáticos de los casinos, no permitir la tarjeta de débito, etcétera, etcétera. ¿No sería más lógico que mediante algún decreto o reglamentación directamente suban el mínimo de las apuestas a 50 ó 100 pesos, cuestión que los que apuesten sean los que más tienen? Así se les cobraría este impuesto disfrazado a ellos y no a la gente de poco poder adquisitivo, que se la sigue esquilmando con apuestas cuyo mínimo son centavos. Suceden a diario historias de gente que apuesta hasta lo último en todo tipo de juegos como las maquinitas “tragatontos”, la ruleta, punto y banca, blackjack, póquer, etcétera. Dejan de pagar los servicios como luz, gas, teléfono y todo tipo de impuestos, hasta que se “funden” y la familia se entera cuando ya es demasiado tarde y les embargan o rematan sus pocas pertenencias. Si bien esta solución es drástica, simplemente subir el mínimo de las apuestas creo que sería la mejor manera de ayudar a los ludópatas, pues “muerto el perro se acabó la rabia”. Hernán Caire DNI 5.262.288 Neuquén

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar