A los tiros, para seguirlo a Bolsonaro

En el club del Calibre, en Río de Janeiro, se reúne “la gente de bien” que vota por el candidato de centroderecha.

10 sep 2018 - 00:00

“Río está en una guerra civil. La gente de bien se va a armar para defender a su familia, su propiedad y será una guerra abierta si las autoridades no actúan”, advierte el empresario Armando Piccinini en un club de tiro en Nitéroi, frente a Río de Janeiro.

Desde el asesinato de su padre en 2002, Piccinini, de 52 años, decidió que su seguridad dependía de sí mismo y hoy aboga por la liberación del uso de armas de fuego, una bandera del candidato ultraderechista Jair Bolsonaro.

En ‘Calibre 12’ se respira olor a pólvora y aire de camaradería. “Este es un ambiente familiar”, dice Piccinini, socio de “la agencia de turismo en Brasil que hace excursiones para quienes desean su debut con un arma de fuego”.

El debate sobre la liberalización del uso de armas cobró un tinte inesperado el jueves, cuando el excapitán del Ejército que lidera las encuestas a las presidenciales del 7 de octubre fue apuñalado en Minas Gerais (sudeste).

“Sería irónico, si no fuera trágico”, puntualiza Rildo Anjos, un militar de reserva de 52 años que lleva casi tres décadas como instructor de tiro. “Un candidato pro-armas sufriendo violencia por un cuchillo de cocina; sólo corrobora que quien ejerce violencia es el hombre, y no el arma”.

“Todos apoyamos a Bolsonaro”, sostiene Paulo Alberto, de 55 años, otro de los 210 afiliados del club, lugar de encuentro de quienes quieren entrenarse con el gatillo. En 2016 Brasil alcanzó su mayor tasa de homicidios: 30,3 por 100.000 habitantes. Fueron 62.517 asesinatos, 44.475 de los cuales se cometieron con armas de fuego.

En Brasil, el porte y la tenencia de armas están regulados por el Estatuto de Desarme, una ley de 2003 que Bolsonaro pretende derogar.

Seguí informado, suscribite GRATIS a nuestro newsletter

TAGS.

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.