Jordania, Palestina y Siria toman nota y reforman sus gobiernos

Rey Abdullah destituyó al primer ministro. Abbas llamó a elecciones

02 feb 2011 - 00:00

En medio de levantamientos populares en Túnez y en Egipto, el resto de Medio Oriente da síntomas de contagio: Jordania vio ayer caer al gobierno de Samir Rifai, mientras Mahmoud Abbas anunciaba la convocatoria de elecciones palestinas municipales y Siria espera sus primeras protestas callejeras el fin de semana. La dimisión del jefe de gobierno jordano tomó por sorpresa a los países vecinos, lejos de imaginar que el efecto gaseosa empaparía tan pronto a ese país. El de Rifai fue el primer gobierno de la región en abandonar voluntariamente el poder después de tres semanas de revueltas populares que obligaron al monarca Abdullah II de Jordania a pedir al ex primer ministro Marouf Bajit la formación de un nuevo gabinete. El rey intentó así apaciguar a los manifestantes, pero los islamistas estiman que el sustituto “no es reformista” y prometen nuevas manifestaciones. La oposición islamista y de izquierda se movilizan contra la carestía y para reclamar reformas, criticando la política económica de Rifai. Para el rey de Jordania, Bajit, que ya fue primer ministro de 2005 a 2007, tendrá que “adoptar medidas rápidas y claras para efectuar reformas políticas reales (...) a favor de la democracia”. El islamista FAI había declarado que, contrariamente a lo que sucede en Egipto, su formación no exige un cambio de régimen, sino reformas políticas pero rechazó el anuncio. “Parece que las reformas aún no han empezado a realizarse. Estamos contra este primer ministro”, dijo Hamzeh Mansur, líder del FAI. Mientras el poder jordano se descompone, sus vecinos palestinos hacían también un anuncio igualmente inesperado: el primer ministro Salam Fayyad convocará a elecciones municipales en Cisjodania y Gaza el martes próximo. Un movimiento que el pueblo lleva esperando casi dos años. El temor del gobierno de Abbas a una victoria de su rival político Hamas, que en 2006 se hizo con el 50% de los votos y con el poder en la Franja de Gaza, había frenado hasta ahora la celebración de nuevos comicios para este año. “Nos encontramos en un momento de 50-50 en el que la región tiene tantas posibilidades de mantener su estabilidad como de sucumbir a la oleada de protestas y a cambios que podrían llegar a adoptar el tono mas radical”, afirma el profesor de Historia Islámica de la Universidad Hebrea, Raphael Israeli. Israeli adelanta que Siria podría ser “la siguiente gran carta en verse afectada por el efecto dominó” de Egipto, y lo cierto es que la oposición ha convocado ya protestas callejeras para este fin de semana contra la corrupción de su gobierno. El propio presidente sirio, Bashar al Assad, que heredó el poder de su padre Hafez al Assad en 2000, afirmó ayer que se entró en una “nueva era” y que el pueblo árabe “empieza a exigir a sus gobernantes a cumplir las expectativas políticas y económicas”. Pero el profesor Israeli defiende que no es una crisis económica: “Los países árabes se han cansado de la falta de legitimidad de sus poderes: los líderes se aferran a su poder. No hay democracias sino poderes perpetuos de figuras que nunca se rinden”, afirma. (AFP/AP/DPA)

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