Niegan que tuviera vínculos con la dictadura

“Hubo obispos cómplices, pero Bergoglio no”, dijo Pérez Esquivel

Meijide: “No lo acusaron cuando llovieron denuncias en la Conadep”

15 mar 2013 - 00:00

BUENOS AIRES- Tanto el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, como la ex integrante de la Conadep, Graciela Fernández Meijide, como la exjueza Alicia Oliveira desvincularon al cardenal Jorge Bergoglio de la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983. También la exdefensora del

“No hay ningún vínculo que relacione” a Bergoglio con la dictadura militar dijo Fernández Meijide, mientras monseñor Jorge Casaretto dijo que el papa Francisco “intercedió por sacerdotes”.

El periodista Horacio Verbitsky afirmó ayer en el diario oficialista “Página/12”. y repitió en varias emisoras de radio, que cuando el arzobispo declaró ante el Tribunal Oral Federal Nro. 5 por el secuestro de los dos curas jesuitas “allí dijo que recién supo de la existencia de chicos apropiados después de terminada la dictadura”.

“Pero el Tribunal Oral Federal 6, que juzgó el plan sistemático de apropiación de hijos de detenidos-desaparecidos, recibió documentos que indican que ya en 1979 Bergoglio estaba bien al tanto e intervino al menos en un caso a solicitud del superior general, Pedro Arrupe”.

El actual Papa fue acusado de haber quitado durante el régimen encabezado por Jorge Rafael Videla, en su rol de representante distrital de los jesuitas, la licencia eclesiástica a los sacerdotes de su congregación Orlando Yorio y Francisco Jalics, quienes se desempeñaban como curas en villas de emergencia.

Pérez Esquivel, reconocido militante por los Derechos Humanos, sostuvo que “hubo obispos que fueron cómplices de la dictadura, pero Bergoglio no. No creo, como algunos dicen, que haya sido cómplice de la dictadura”.

En declaraciones a BBC Mundo y radio La Red, opinó, sin embargo, que “tal vez no tuvo el coraje, la presencia de reclamar con mayor fuerza” por los detenidos y desaparecidos a manos de las Fuerzas Armadas.

“A Bergoglio se lo cuestiona porque se dice que no hizo lo necesario para sacar de la prisión a dos sacerdotes, siendo él el superior de la congregación de los Jesuitas”, expresó Pérez Esquivel, y dijo saber que “muchos obispos pedían a la junta militar la liberación de prisioneros y sacerdotes y no se les concedía”.

Sostuvo que “no hay ningún vínculo que lo relacione con la dictadura. A Bergoglio no, no se le puede acusar de haber sido cómplice de la dictadura”.

Por su parte la exintegrante de la Conadep, Graciela Fernández Meijide dijo en declaraciones radiales: “No tengo ningún dato que lo relacione con una colaboración con la dictadura. Lo conozco personalmente de cuando fuí ministro de Desarrollo Social y tuve varias charlas. Era un tipo que sabía escuchar, que comprendía todo, que escuchaba como quién quería aprender. Era muy inteligente”, dijo Meijide sobre Bergoglio.

“Mientras estuve en la APDH recibí cientos de denuncias, pero en ninguna figuraba Bergoglio como responsable de acompañamiento en la tortura y complicidad con la dictatura en alguna forma. Tampoco cuando llovieron miles de testimonios en la Conadep, ya en democracia”, afirmó.

“Hoy me sorprendí con algunos comentarios que he escuchado. Siempre con esa visión conspirativa que nos caracteriza a los argentinos, que el nombramiento de un Papa es para perjudicarnos. Si la institución Iglesia elige a Bergoglio debe ser por su eficacia para resolver problemas gruesos”, dijo la exintegrante de la Conadep.

“Tengo la impresión de que lo que le molestaba a la actual presidenta (Cristina Fernández) es que Bergoglio no se disciplinaba, que denunciaba que seguía existiendo pobreza”. Asimismo, sostuvo que “su prioridad no va a ser la política argentina”.

La ex jueza Alicia Oliveira dijo en declaraciones que las acusaciones contra Bergoglio “no son ciertas”.

“Sé la cantidad de gente que sacó del país, sé la cantidad que ayudó, es muy digno, es muy respetable. Lo que están diciendo es una infamia”, agregó. (AFP/DPA/DyN)

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.