NASA: 'Creemos que el Discovery está bien'
Sugirieron que la tripulación podría volver sana y salva a la Tierra. La agencia espacial estadounidense está bajo presión tras el desprendimiento de espuma aislante y trozos
El transbordador «Discovery» aparentemente no sufrió un daño significativo durante su lanzamiento, indicó ayer la agencia espacial estadounidense NASA, que sugirió así que la tripulación de siete miembros podría volver sana y salva a la Tierra. «En este momento creemos que el 'Discovery' está bien», dijo el jefe de la NASA, Michael Griffin a la cadena televisiva NBC. Otros funcionarios del organismo aseguraron en una conferencia de prensa que los informes sobre la situación del transbordador indican que la nave está en buenas condiciones. La nave, que transporta unas 15 toneladas de abastecimiento y materiales a la Estación Espacial Internacional (ISS) -y que se llevará su basura- se acopló ayer a la estación después de dos días de navegación. La agencia espacial está bajo gran presión después de que las imágenes del lanzamiento del martes mostraran que un trozo de espuma aislante se desprendió del tanque de combustible externo y que también se cayeron algunos trozos de las losetas aislantes. La NASA anunció el miércoles que de momento no realizará más lanzamientos hasta que los expertos encuentren la forma de prevenir los desprendimientos en el despegue.
Entre temores
El acoplamiento de ayer con la ISS ocurrió entre temores por el gran trozo de material aislante desprendido del tanque de combustible externo en el despegue del Discovery, algo que finalmente fue reconocido como un problema potencialmente muy grave por la NASA. Lo ocurrido es similar a lo que sufrió el Columbia en 2003, cuando un trozo de material aislante del tamaño de una valija, de unos 500 gramos, se desprendió del tanque de combustible y golpeó su ala durante la partida. Al reingresar a la atmósfera cuando retornaba a Tierra, gases a altísima temperatura penetraron por el ala y provocaron la desintegración del transbordador, el 1 de febrero de 2003, y la muerte de sus siete tripulantes.
«La buena noticia es que ningún pedazo de los provenientes de las pérdidas de aislante del tanque externo parece haber golpeado al transbordador», declaró John Shannon, jefe de operaciones de vuelo del Discovery. Esta opinión se basa en simulaciones informáticas, añadió. Además, las imágenes del vientre y el morro del transbordador tomadas ayer desde la Estación Es
pacial Internacional (ISS) no muestran daños, agregó. La capa de aislante que rodea al transbordador le permite resistir las temperaturas de más de 1.500 ºC resultantes del frotamiento con la atmósfera.
El acoplamiento entre el transbordador y la ISS, que pesan 100 toneladas cada uno, se realizó según un movimiento orbital muy preciso, para lograr un alineamiento perfecto de los dos aparatos y asegurar su ajuste.
Poco antes del acoplamiento, la comandante Eileen Collins realizó un giro de 360 grados con la nave, para que los miembros de la ISS fotografiaran la capa térmica del transbordador. (DPA)
Refugiados en el espacio: cómo es
el rescate previsto
Irreparable y sin tripulación, el transbordador Discovery está a punto de reingresar a la atmósfera para desintegrarse, mientras en tierra el Atlantis se prepara para ir a rescatar a los astronautas refugiados en la ISS: este es el plan de la NASA en caso de que surja una catástrofe digna de Hollywood.
La agencia busca asegurar la supervivencia de los siete miembros de la tripulación del transbordador Discovery si tiene problemas graves como le ocurrió al Columbia, que se desintegró al retornar a la Tierra el 1 de febrero de 2003.
El plan llamado «Refugio» estará a cargo de cuatro astronautas entrenados desde hace seis meses para una misión que esperan no tener que realizar. Su comandante es Steve Lindsey, asistido por el copiloto Mark Kelly y los especialistas Mike Fossum y Piers Sellers, de origen británico. Fossum es el único que no viajó nunca al espacio.
El Discovery, lanzado el martes, lleva víveres y equipamiento de supervivencia que, si fuera «dañado de manera crítica», serán «transferidos por la tripulación hacia la estación».
Según ese plan, «una vez que los insumos del transbordador se consuman, la nave sin tripulación será desacoplada a distancia por el centro de control de la misión de Houston (Texas) y se destruirá en la atmósfera terrestre».
Paralelamente, el transbordador Atlantis «se convertirá en el vehículo de rescate y la misión se centrará en lanzarlo y hacerlo llegar a la ISS antes de que los insumos se acaben».
Los siete astronautas refugiados, que se sumarán a los dos miembros de la tripulación permanente de la Estación Espacial Internacional (ISS), podrían estar más de un mes en órbita. Nueve astronautas estarían entonces en una estación concebida para tres personas, con un generador de oxígeno conocido por su fragilidad. (AP)