Nasser, de príncipe a rey

El qatarí Al Attiyah sumó su segundo título en autos, luego de ganar casi de punta a punta la prueba.

Ganador de la primera etapa, Nasser al Attiyah perdía su liderazgo por una sanción por exceder el límite de velocidad en el enlace, que al final no tendría una gran incidencia para el príncipe qatarí. El mensaje que transmitía a sus adversarios resultaba claro. Estaba decidido a ganar su segundo Dakar. El mensaje fue ratificado por el piloto de Mini en la segunda etapa rubricando una primera victoria en la nueva edición de la legendaria prueba, imponiéndose con un gran trabajo. Fue la primera de una lista impresionante de cinco victorias, clara demostración del dominio que ejerció Al Attiyah en la trigésimo séptima edición del Dakar. Al frente de la general de los autos desde la segunda etapa, el ahora dos veces campeón del rally raid más prestigioso del mundo no largó ni siquiera por unos kilómetros la punta de la prueba. Tampoco mostró tener alguna duda en cuanto al rendimiento de su Mini que no fue oficial, si bien estuvo atendido por la estructura del X-Raid, optando por acumular victorias, en vez de limitarse a especular con su ventaja. Es más, ni se inquietó con el andar del sudafricano Giniel De Villiers, menos rápido tal vez, pero con una impresionante regularidad. El piloto de Toyota, segundo en Buenos Aires, fue el único en intentar terminar con el dominio del Mini número 301 hasta el final y no lo consiguió por 35 minutos. Al sudafricano, ganador de 2009, sólo le faltó una victoria de etapa para irse de Argentina satisfecho con su trabajo. Tanto Al Attiyah como De Villiers demostraron que son dos de los mejores pilotos que tiene el rally raid en un Dakar 2015 que también ratificó el enorme potencial de Orlando Terranova, dueño de cuatro etapas. El Dakar, como es habitual, dejó mucha tela para cortar. Los españoles Nani Roma y Carlos Sainz fueron dos de los que abandonaron, como consecuencia de las exigencias que tuvo el Dakar, que recibió otra vez y después de mucho tiempo la presencia del equipo Peugeot. Afuera Sainz, todas las expectativas de victoria recayeron en el galo Stephane Peterhansel, pero no se pudo dar, mientras que su compatriota Cyril Despress completó su primera experiencia al volante de un auto. El saudita Yazeed Alrajhi, a pesar de su abandono al no poder largar la undécima etapa cuando estaba tercero, fue protagonista de un trabajo magnífico. El piloto saudita, ganador de la octava etapa y tercero en la general en el momento en el que abandona su primer Dakar, será uno de los favoritos para 2016. El gran beneficiado fue el polaco Krzysztof Holowczyc, que festejó su décima experiencia en el Dakar con el tercer lugar en la general.


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