Natalia Oreiro quiere arriesgarse en el cine

Sin renegar de la televisión, la actriz uruguaya siente que ya no la divierten los personajes que le ofrecen para la pantalla chica, por eso se prepara para un 2010 a todo cine.

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Natalia Oreiro acompaña "Francia", el filme que protagoniza, a todos lados.

Natalia Oreiro continúa defendiendo "Francia", la película en la que trabajó con el director Adrián Caetano y anunció que para 2010 no hará televisión porque espera realizar la versión fílmica de "Miss Tacuarembó", la novela de Dani Umpi, y el thriller erótico "La Mala".

Disfónica luego de abordar 25 aviones en tres meses viajando a presentar "Francia" en diversos festivales, Oreiro llegó a Mar del Plata, donde la cinta fue muy bien recibida en el marco del 24 Festival de Cine Internacional que finalizó el sábado.

Vestida de manera informal y a cara lavada, Oreiro es seductora y subyugante, y mucho más cuando habla del cine, la tevé y su vida en una distendida y jugosa charla con Télam.

-¿Por qué decidiste filmar "Francia"?

-Por ganas de filmar con Adrián y contar algo chico, personal, pero que además nos toca a todos. La película tiene una trama difícil y a la vez luminosa, porque está contada desde la cabeza de una nena. Mi personaje, es una empleada doméstica que no tiene trabajo y no puede pagar el alquiler, pero tiene una gran dignidad, y eso había que transmitirlo. Me gustó mucho trabajar con Adrián, tiene una manera diferente. En el medio de la caída de uno de los dos proyectos que teníamos, me contó que estaba terminando de escribir esta película, me dio el guión y me encantó el personaje, que no estaba escrito pensando en mí, ni en otra actriz. A veces uno dice, porque suena bien, que es un personaje bisagra. No sé si es así, pero lo que sí sé es que es diferente.

-¿En qué aspectos del personaje está esa diferencia?

-Es distinto. Para empezar, soy la mamá de una nena de 12 años. Me pone en el rol de madre, que hasta ahora no me había tocado hacer. Además, es una madre que tuvo a su hija cuando era adolescente, y eso también es parte del conflicto del personaje. Además, el hecho de no haber sido mamá, me hace tener una visión diferente a quienes sí son madres, y eso requiere una investigación especial acerca de esos sentimientos.

-¿Cómo investigaste eso?

-Fue distinto a cuando hice "Música en espera", que me junté con embarazadas y averigüé un montón de cosas que no sabía, aunque también me di cuenta de que todas son distintas y a todas les pasan cosas diferentes. Con este personaje pasó algo parecido. Es poco objetivo ver desde afuera cómo sería una madre. Traté de tener un vínculo con Milagros, que además es la hija de Adrián, por lo que estaba bastante cerca. Yo la pasaba a buscar por el colegio, la acompañaba a cortarse el pelo, tuvimos una relación muy cercana para después llevarla a la película.

-¿Y no te dieron ganas de ser madre?

-No, por ahora no. Sí tengo ganas de ser mamá en algún momento. Pero los dos personajes en los que hice de mamá no me generaron ganas de ser mamá ahora, por ahora no.

-Estás cada vez estás más volcada a la pantalla grande; ¿ves un futuro como actriz de cine para vos?

-Creo que decir que voy a ser actriz de cine es decir que voy a ser otro tipo de actriz. Yo venía con ganas de hacer personajes diferentes, eso es en realidad lo que más me interesa. Y cuando me llamaban para que filmara algo que me interesaba, yo estaba metida en una tira de 12 meses y no lo podía aceptar. Pero había algo que evidentemente no quería soltar. Pero me empecé a aburrir. En la tevé eran todos personajes muy lindos y muy simpáticos, pero también repetitivos desde su construcción. Mantenerlos durante tanto tiempo me empezó a costar. Y no es por desmerecer lo que hice. Yo me divierto haciendo televisión, conozco el código, pero hay un punto en el que me empieza a aburrir no poder bucear en otras emociones, que el cine sí me empezó a permitir.

-¿Y por qué las elegís?

-Hago películas más chicas, más independientes, que me dan la posibilidad de arriesgarme. No es que no quiero hacer cine comercial, pero en general la mayoría de lo que me ofrecen tiene que ver con roles que ya transité. Y en este momento siento que es algo que no me suma, que no me alienta ni me llena de adrenalina. Además leo muchos guiones y no me importa si son independientes o superproducciones, lo que me importa es la historia, lo que yo pueda aportarle al personaje y si me gusta el director. Confío muchos en los directores.

-¿Cuáles son las dos películas que vas a hacer en el 2010?

-Voy a protagonizar "Miss Tacuarembó", basada en el libro de Dani Umpi, con dirección de Martín Sastre, en que además voy a cantar porque es una comedia musical pop. Entonces estamos probando cantar canciones escritas por Ale Sergi de Miranda!, ya anduve por su estudio y estamos trabajando muy bien juntos. La idea de la producción es que cante seis canciones y me sentí súper bien trabajando con Ale. Para la segunda mitad del año haremos con Caetano "La mala", en la que hago de una asesina a sueldo de hombres maltratadores en formato thriller erótico que sí escribió para mí.

-¿También te cansaste de la exposición?

-La exposición cansa siempre. Ojo, hacer tele y renegar de eso es un poco patético. Digo, si elegiste eso, sabés cómo son las reglas. Si yo hago una película quiero que la vea la gente. Por lo tanto, hago las notas necesarias para que la película se conozca. Es ambiguo decir que no quiero la exposición si después me expongo para contar de qué se trata. Lo que tengo ganas es de contar cosas diferentes y estar expuesta por cosas distintas. Después, lo que sucede con la gente está bueno, es parte de este trabajo. Lo que no me gusta es la exposición al pedo, esto de ponerme a contar cosas mías. Eso no construye un trabajo: pero contra eso se lucha todo el tiempo. Hay que ver cómo se respetan los límites que vos ponés, hay que ver lo que querés contar, de qué forma, en qué momento.

(Télam)


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