Los chicos del Oeste cambiaron el comedor por una tarde de juegos

La copa de leche de dos merenderos se sirvió en una sala de diversiones. Para muchos fue la primera vez que pudieron disfrutar de ese tipo de dispositivos. La alegría fue tan grande que varios de los niños llegaron horas antes del viaje al punto de encuentro. Piden ayuda para mejorar las instalaciones.

09 nov 2018 - 00:00

Decenas de chicos que asisten al merendero Shalom Shalom, del sector 5 de Abril , pasaron una noche sin dormir porque la emoción era más fuerte que el sueño. Es que el miércoles les esperaba una tarde inolvidable con un recorrido infinito de diversión por las máquinas de juego de Playland, en lo que para muchos fue el primer contacto con un juego electrónico o mecánico.

Los niños llegaron a la sala recreativa llenos de ilusión invitados por el circuito de juegos del centro comercial de la calle Antártida Argentina al 1.111. “Estaban felices, nunca se lo imaginaron”, reveló Andrea Muñoz, quien está a cargo del merendero de la zona oeste.

A cada chico se le dio una tarjeta con carga para que se diviertan en el juego que quieran. Y así disfrutaron al máximo jugando con barcos interactivos, al contemporáneo baila-baila, el juego de aplastar cocodrilos y encestar pelotas de básquet. También disfrutaron de los simuladores sobre aliens y zombies de la moderna serie “The Walking Dead”.

Una de las primeras sorpresas la tuvieron con el recibimiento que incluyó una mesa con gaseosas y comidas.

Ante una sala dominada por colores y sonidos, los niños no dudaron en recorrer cada entretenimiento electrónico que invitaba a experimentar distintos mundos y aventuras. Las risas y sonrisas de los más pequeños dominaron cada instante.

“A todo se subieron y muchos chicos no tienen esa posibilidad. Ya sea porque la economía no les da a los padres, ya sea por que su situación familiar no es buena, y estamos en una zona con muchos problemas de abandono y de violencia”, expresó Muñoz.

Respecto a cómo se sentían los chicos con esta invitación Martín Vázquez, esposo de Andrea y quien la acompaña en la labor en el merendero manifestó: “Hubo chicos que no durmieron, chicos que con la emoción de venir, hoy me golpearon las manos a las 8 de la mañana en mi casa para decirme que ya faltaba poquito. Los traés acá y se llevan una sonrisa, es tremendo regalo, nunca nos imaginamos venir acá con los chicos del comedor”.

Para muchos era desconocido el complejo comercial, lo que le sumó más sorpresa y expectativas. Para otros se trató de la primera vez que pudieron disfrutar de este tipo de juegos.

Florencia Losso, gerente zonal Playland de la Patagonia, indicó que “nace como una acción solidaria desde AAPA (Asociación Argentina de Parques y Atracciones) que nos propone ofrecer una tarde de juegos para dos comedores de Neuquén para que conozcan los juegos y tengan la oportunidad de divertirse”.

El otro comedor que participó de esta acción solidaria fue Doña Julia de Cuenca XV.

Shalom Shalom: un espacio de contención
Cada fin de semana el patio de la casa de Andrea se convierte en un lugar de contención y más de 30 chicos son los que asisten a tomar la merienda.
Se los espera con una bebida caliente y generalmente con tortas fritas o calzones rotos.
Entre las necesidades de este espacio se cuenta una nueva mesa, sillas o bancos, y una olla grande para cocinar.

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