Nevó en los cerros y cayó una intensa lluvia en Bariloche 

La nieve y las lluvias fuertes sorprendieron ayer en toda la región cordillerana e incluso en la Línea Sur de Río Negro. En la cordillera la nieve pintó de blanco todos los cerros y la novedad fue recibida con júbilo por los turistas, que no imaginaban esta posibilidad en verano.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Este verano, que ya venía caracterizado por un mal tiempo recurrente, ofreció una nueva sorpresa: las cumbres aledañas a Bariloche amanecieron cubiertas de nieve.

Este fenómeno llegó acompañado por una lluvia torrencial que se extendió hasta el mediodía de ayer y que generó algunos problemas en la zona céntrica y también en los barrios circundantes.

En Catedral la nevada causó una sorpresa que fue bienvenida. En el marco de una temporada que se presentaba pobre, apenas trascendió en la ciudad la nevada los turistas comenzaron a subir al centro invernal para intentar tomar contacto con el mágico manto blanco.

El Cable Carril, cuyas cabinas salen cada diez minutos de la base del cerro, comenzó a tener una demanda atípica en esta época.

Paula Gómez, de la empresa Catedral Alta Patagonia, informó que las cabinas salían todas con 25 personas a bordo, que es su capacidad máxima.

Agregó que la nieve recién podía encontrarse en un delgado manto arriba de la cota de los 1.200 metros.

Pero en Intermedia (1.600 metros) ya ostentaba unos 10 centímetros y en Punta Nevada, terminal del Cable Carril, tenía por lo menos 15 centímetros.

Como era previsible, al tomar contacto con la nieve en pleno febrero los turistas no lo podían creer y las clásicas guerras con bolas blancas no tardaron en generarse en torno de la confitería de Piedras Blancas.

Luego de las 14, horario en el que comienzan a llegar a Catedral los contingentes de agencias de turismo, la algarabía se fue amplificando. Pero como se despejó y empezó a subir la temperatura, a la par que la nieve se fue derritiendo, la montaña volvía de a poco a su imagen veraniega.

Menos sonrisas se vieron en la zona urbana, donde la tormenta ocasionó algunos inconvenientes.

Los problemas principales se dieron en los desagües pluviales, que al recibir tanta agua de golpe se taparon.

La lluvia caída en Bariloche hasta las 9 fue de 33,4 milímetros y el total cuando paró la tormenta se acercó a los 40 milímetros. El dato fue proporcionado por el meteorólogo Gilberto Tadeo, quien reveló que en lo que va de febrero llovieron ya 50 milímetros cuando el promedio histórico para este mes es de sólo 31,3.

Aún así los bosques de la región se ven resecos y también los lagos denotan la dificultad para recuperar su nivel promedio luego de la prolongada sequía del verano anterior.

Según Tadeo, el frío y la intensa lluvia no es habitual para esta época «pero Bariloche nos tiene acostumbrados a estos cambios». No dudó sin embargo en asegurar que el verano traerá todavía nuevos días de calor a la región.

Cuando las calles de pendiente más pronunciada hacían temer por consecuencias más graves la precipitación se detuvo y los vecinos más amenazados respiraron con alivio.

Aún así, el hotel Tres Reyes sufrió la inundación de su depósito y el recinto de la caldera y el personal de Obras Públicas del municipio y de la empresa Surbasa se encargaron de destapar los pluviales en algunos barrios.

Entre los antecedentes de una situación de este tipo, los memoriosos recuerdan que la nevada más importante en verano se dio a mediados de enero del 82. Ese año la nieve incluso llegó a acumularse por unos minutos en la parte alta de la ciudad, mientras que en la cumbre de Catedral alcanzó un manto cercano al metro. También en 1985 cayó una nevada considerable en la cordillera.

Alivio para ganaderos de la Región Sur

INGENIERO JACOBACCI (AJ).- Las recientes lluvias trajeron algo de alivio a los campesinos de la Región Sur y preocupación a los automovilistas.

Por su lado los campesinos empezaban a impacientarse ante la falta de precipitaciones y comenzaban a pronosticar un año seco que, como consecuencia lógica, acentuaría la gran crisis del sector ganadero. Sin embargo, las lluvias del pasado viernes y de ayer trajeron algo de esperanza. El agua caída no fue mucha pero los 12 milímetros que se registraron durante ambas jornadas fueron suficientes para humedecer un suelo que se había resecado luego de los intensos vientos que se registraron durante enero.

Ayer, la lluvia -por momentos muy intensa- comenzó a caer alrededor de las 8 de la mañana y se prolongó hasta después del mediodía dejando como saldo un registro de 10 milímetros en los pluviómetros que se sumaron a los 2 del pasado viernes.

Por otro lado una gran preocupación invadía ayer a los trabajadores de la delegación de Viarse en Los Menucos ya que si bien las rutas no corrían peligro y la transitabilidad era normal, se temía un nuevo corte en el puente carretero del arroyo Nahuel Niyeo, en la zona de «La Posta», ubicada a unos 2 kilómetros al este de la localidad de Nahuel Niyeu. «Se había salido del camino un camión y hoy -por ayer- fue personal para esa zona a verificar el estado del puente» informaron a «Río Negro» fuentes vinculadas a la delegación Viarse de Los Menucos. Cada vez que se producen precipitaciones en la Meseta de Somuncurá, el cauce del arroyo Nahuel Niyeo se incrementa y generalmente se torna incontenible.  

Por qué este «inviernito»

Salvo en la costa atlántica, toda la región del norte de la Patagonia fue afectada entre comienzo de semana y ayer, por el pasaje de un frente frío que generó nubosidad tanto en la cordillera como en el Valle de Río Negro y Neuquén, dando lugar a lluvias fuertes, lloviznas e incluso nevadas.

Las lloviznas se presentaron en la zona del Alto Valle, donde la temperatura promedio rondó apenas los 20ºC, con vientos de unos 20 km/h y cielo nublado que permaneció así hasta la noche. En el Valle Medio también estuvo nublado y con lloviznas aisladas durante la tarde.

Este fenómeno, que fue acompañado por fuertes y esporádicas ráfagas de viento, tendía a mejorar levemente a partir de hoy pero se trasladaba hacia las playas sobre el Atlántico.

En tanto que en la zona de los lagos, el pronóstico indicaba más lluvias.

Sin complicaciones en San Martín

SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- En las últimas 40 horas las precipitaciones en San Martín de los Andes y sus alrededores alcanzaron los 47 milímetros. Expresado en otros términos, 47 litros de agua se abatieron durante dos jornadas sobre cada metro cuadrado de este rincón de la cordillera.

En tanto en la alta montaña la nieve se hizo presente desde la cota 2.200 hacia arriba.

En el centro de la localidad hubo que saltar los charcos formados junto a los cordones de las veredas, soportar algunas salpicaduras y mojaduras, pero nada más.

La lluvia caída y el descenso en las temperaturas permite aflojar la tensión lógica del verano a los brigadistas de incendios forestales y rurales tanto de Bosques de la Provincia como del Parque Nacional Lanín.

En el cordón Chapelco, todos los cerros que superan los 2.000 metros de altitud tienen su cúspides nevadas. Tales son, como ejemplo, los casos del Chapelco Grande y del cerro Azul o de los Exploradores.

Entretanto en el volcán Lanín las nevadas cubrieron la ladera norte, por la que se asciende normalmente, desde un poco más abajo de la zona donde se ubican los refugios en los que se debe pernoctar para intentar la cumbre al día siguiente.


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