“Ninguno de nosotros vino a pasear”
Lo afirmó Torresi, figura de Cipolletti. “Este equipo siempre intenta”, agregó.
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¿Quién dijo que sería fácil esta vez? Tras el fracaso deportivo del último torneo, Cipolletti reconstruyó su proyecto deportivo, contrató un nuevo cuerpo técnico encabezado por Ricardo Pancaldo, nada menos, y con él se sumó un grupo de jugadores con el objetivo nada simple de devolverle al Albinegro la confianza perdida en sí mismo antes que cualquier otra cosa. Y uno de esos jugadores es Mariano Torresi (Mendoza, 1981), el hombre que mueve los hilos del juego de Cipolletti. Titular en los seis partidos del torneo y autor de tres goles, Torresi es indispensable en la estructura táctica montada por Pancaldo. A veces, como doble cinco, a veces en la banda izquierda, el talentoso volante surgido de Godoy Cruz, absorbe la ansiedad lógica del hincha y conduce a un equipo que tiene andar perfecto y goleador en casa (5-2 a Tiro Federal y 4-0 a Alianza), pero que fuera de la Visera pierde efectividad y concentración. Sin embargo, viene de sumar el primer punto afuera, en Mar del Plata. Luego de una fuerte autocrítica y la mano del entrenador, Cipolletti resolvió no volver a casa con las manos vacías. Y lo cumplió ante Alvarado, con gol de Torresi. De eso y de cómo juega en este Cipolletti, habló el volante. –¿Qué les dio el empate en Mar del Plata, más allá del punto? –Lo anímico fue fundamental. Veníamos de un golpe muy duro ante la CAI. Habíamos sido superiores, sobre todo en el primer tiempo, tuvimos buen control de pelota, incluso después del primer gol de ellos. Por eso, nos propusimos traernos algo de Mar del Plata. Después del empate ante Alvarado cerramos el partido porque un punto servía para empezar a levantar afuera. No era lo fuimos a buscar, queríamos los tres puntos, jugamos para eso, pero por como se fue dando el partido y por lo que nos había pasado en Comodoro, nos aseguramos al menos el punto. –¿Cómo trabajaron el partido con Alvarado para conseguir el gol del empate? –Nunca bajar los brazos, somos un grupo que siempre intenta, no se bajonea, siempre lucha. En un momento del primer tiempo, sobre todo después del gol de ellos, decidimos adelantar las líneas, atacarlos abriendo la cancha. Después del empate nuestro decidimos cuidar el punto. –Y no tuvieron expulsiones… –Se habló mucho en la semana sobre eso. Nos propusimos terminar los once y estar a la altura de las circunstancias que implican jugar en este club. –¿Por qué tanta diferencia en los resultados como local y visitante? –Si lo vemos desde el juego, jugamos de la misma manera y tan es así que el único partido que salió trabado y deslucido fue el de Roca. Después, en Santa Rosa y en Comodoro fuimos al frente llevándolos por delante por momentos a los rivales, pero nos quedamos con las manos vacías. Fueron sobre todo por errores nuestros. De local, no cometimos esos errores. –¿Se verá un equipo menos generoso afuera de La Visera? –Lo fundamental será sumar. Quizás ser un poco mezquinos, resguardarnos más y estar a la expectativa. Sacarle provecho a las contras y sobre todo estar concentrados. –En Cipolletti ocupaste dos posiciones: volante por derecha y doble cinco, ¿cuál te sienta mejor? –Son distintas, pero similares a la vez. De doble cinco jugué casi toda mi carrera, pero en ocasiones me mandaron por las bandas, pero no para hacer la banda como un extremo, sino que me tire a enganchar. Y de doble cinco prácticamente lo mismo, porque cuando tenemos la pelota soy el que más se suelta para tener conexiones con los delanteros y juntarme con los volantes externos. La diferencia es que a la hora de marcar uno tiene que estar mucho más concentrado en la mitad d de la cancha y ser uno de los cortes de los circuitos del juego del rival. Me gusta jugar en las dos posiciones. –¿Y dónde pensás que te pondrá el DT? –No sé como lo va a plantear. Yo estoy a disposición de lo que resuelva tácticamente Ricardo. Uno trabaja para las dos opciones. –Acá en Cipolletti jugaste con volantes bien diferentes, ¿donde te sentiste mejor? –En mi caso tiene más que ver con el rival que con mis compañeros. Si el rival tiene dos cinco de marca los espacios no son los mismos. Porque no te queda espacios entre volantes y defensores rivales para las diagonales por ejemplo. En ese caso me conviene arrancar desde el doble cinco porque tengo espacios hacia adelante. Ahora, cuando el rival juega con un cinco y un enganche, los volantes externos tienen que cerrarse y ahí los espacios me aparecen arrancando desde las bandas. –¿Cómo se engancharon los refuerzos en un club que arrastra frustraciones y acumula ansiedades? –El hincha siempre será hincha y quiere ver a su equipo ganar juegue quien juegue con su camiseta. Nosotros cuando vinimos sabíamos de la campaña del año pasado. Nuestra presión es la de ganar porque nos gusta y porque trabajamos para eso. Ninguno de nosotros vino a pasear. (J.M.)
federal A
El volante se siente cómodo como doble “5” y también por la banda.
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