“No defender nuestros recursos es un delito”





Nací y viví 33 años en las márgenes del río Uruguay, específicamente en Concepción del Uruguay, 70 kilómetros al norte de Gualeguaychú, tierra hoy convulsionada y con un leit motiv común: “No a las papeleras”. Es difícil explicar con palabras las vivencias y los sentimientos que se atesoran en los corazones de las personas y muchas veces no encontramos las palabras exactas para definir nuestras emociones. Sólo puedo expresar que en ese ecosistema en que actúan hombres y naturaleza existen una armonía y una amalgama de interacciones que elevan pura y exclusivamente al ser humano de su plano terrenal a uno más espiritual por el simple hecho de estar implicado, inserto en él. También es hábitat, hogar y albergue de una exquisita y única fauna que se enmaraña en una flora litoraleña acuñada en estíos y empapada por lluvias. Sabido es que toda actividad humana donde se involucra al medio ambiente en mayor o menor grado produce contaminación ya que el cambio y la transformación en sus más diversos sentidos son inherentes a la evolución del hombre. Hoy veo con asombro cómo dos pueblos hermanos están divididos y enfrentados por una fábrica de pasta de celulosa que por más que los entendidos afirmen y aseguren que no contamina sabemos que es mentira. El impacto visual de la misma ya es poluto. Este medio se ha hecho eco de noticias provenientes de la zona en referencia a afecciones cutáneas de bañistas frente a las costas de Botnia. Ahora Uruguay se prepara para la construcción de una nueva pastera en Colonia del Sacramento, a 60 kilómetros de Buenos Aires, sobre el Río de la Plata. Los orientales tienen ríos, arroyos, lagunas y lagos dentro de su territorio... ¿tienen necesidad de ubicar esta nueva planta sobre un río con márgenes internacionales? En un mundo con recursos hídricos escasos y a su vez en gran porcentaje contaminados, no defender y cuidar los nuestros es un delito. Por nosotros y por nuestra salud, por las generaciones venideras, por y para todos los hombres del mundo que quieran habitar un suelo argentino impoluto, es este deseo y anhelo que plasmo en estas líneas. Porque aún en el recuerdo versan con sabiduría innata algunas coplas populares lugareñas que dicen: “El Uruguay no es un río, es un cielo azul que viaja”. Flavio Amarillo DNI 20.097.847 Las Grutas

Flavio Amarillo DNI 20.097.847 Las Grutas


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