“No dejen a los niños huérfanos, ni siquiera un día”

Por Redacción

Cuando los padres dicen que aman a sus hijos, es una afirmación que no se pone en duda, casi un axioma. Sin embargo, veo en la vida diaria algunas actitudes que realmente me hacen dudar no del amor, pero sí del grado de incondicionalidad y entrega de algunos de ellos. Específicamente quisiera referirme a las mamás. Son innumerables las historias que he escuchado donde, luego de una separación, las madres escatiman los hijos a los padres y las familias de estos, tomando a los niños como rehenes, por venganza, para negociar la cuota alimentaria o para medir fuerzas. También están los casos donde estas mismas madres taladran las cabezas de sus hijos informándoles una vez por hora sobre todas las bajezas de sus exmaridos (y algunos exmaridos hacen lo mismo) . Sería bueno informarles que estos padres que hoy se portan tan mal fueron elegidos por nosotras (yo también soy divorciada) y, de última, los hijos sólo son víctimas de nuestras malas elecciones. Lo que quiero remarcar es que, más allá de la legitimidad de toda disputa, no se debería ni comenzar a pensar en que los niños y adolescentes de la pareja puedan perder más de lo que ya perdieron en la separación. La figura de la madre y del padre son insustituibles y, cada vez que estos chicos se pierden de disfrutar un momento con alguno de ellos, pierden muchísimo de su infancia y su adolescencia. Apelo a la madurez de los padres para que expongan todas sus desavenencias en conversaciones privadas, o con sus abogados, o en los juzgados. No dejen a los niños huérfanos, ni siquiera un día. Esto sí es amor. Sandra M. Ferreyra DNI 17.198.725 Neuquén

Sandra M. Ferreyra DNI 17.198.725 Neuquén


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