No hay equivalencias



La diferencia en la tabla no es un tema menor, pero los clásicos son partidos "distintos" y ellos lo saben bien. Por eso no quieren arriesgar un resultado y se aferran a "hacer un buen espectáculo".

Gustavo Piergentili coincide en que los clásicos "son partidos diferentes. No se puede anticipar mucho lo que sucederá porque puede pasar cualquier cosa. Espero ganar, principalmente, pero también demostrar que estamos recuperando el nivel y brindar un buen espectáculo".

El experimentado jugador de Roca agregó que el "ánimo de todos en el plantel es el mejor. En la semana trabajamos para mejorar aspectos tácticos porque de la 'cabeza' estamos fuertes y con muchas ganas".

Por otra parte, sostuvo que "toda la presión va a ser de ellos porque son locales y en la tabla están mucho más arriba que nosotros. Tendrán que demostrar esa superioridad en la cancha".

Por su parte, el tercera línea de Neuquén, Gabriel Ranucci, también espera "un buen espectáculo" y si bien no adelantó una victoria aseguró que "vamos a marcar cuatro tries".

"Hace tres años que no nos enfrentamos con lo mejor de cada uno. En los últimos años jugábamos con algunos jugadores de intermedia y otros de primera, pero ahora va a ser distinto porque estaremos todos. Por eso creo que el clima va a ser muy bueno".

La previa indica que será un clásico imperdible entre dos equipos que se juegan mucho más que cuatro o cinco puntos. La incógnita comenzará a develarse a las cuatro de la tarde y tardará en 80 minutos en ser una realidad. (AR)

Cristian Helou

chelou@rionegro.com.ar

Hay 23 puntos de diferencia y son demasiados como para pensar en un tropezón. Neuquén le ganará sin problemas a Roca en el clásico de esta tarde y lo más probable es que sea con bonus.

Es verdad que la historia a veces cuenta, pero hoy quedará de lado. Primero, porque los "azules" llegan muy confiados; segundo, porque tienen el pack de forwards más fuerte de los últimos tiempos; y tercero, porque hay recambio y se nota en los continuos retoques que se hacen, especialmente, en la zona de tres cuartos Tampoco hay que olvidarse de la localía, casi siempre vital en esta clase de partidos.

Neuquén sumará cuatro -o cinco- puntos porque ya pagó derecho de piso, se acostumbró a esta clase de encuentros y por si fuera poco, hace seis días descubrió otra faceta: tiene garra y corazón para levantar partidos increíbles.

Así como se habla del presente de uno y otro para analizar el clásico de esta tarde, ¿por qué no hablar del pasado?

Una ligera lectura del Regional lleva a decir que Neuquén está jugando bien y Roca mal. Pero no por eso debemos caer en una sencilla respuesta y decir quien va a ganar sin repasar un poco la historia. Esa que se escribió con la mejor pluma de la Patagonia y con el color que más resalta: el rojo. El mismo color que llevan las venas en su interior. El mismo que cuando lo visten quince jugadores preocupa a más de uno.

El de esta tarde es un clásico, y como tal, no hay que jugarlo, sino ganarlo. Para eso se necesita algo más que condiciones. Se necesita corazón. Y de eso Roca sabe mucho La historia está de su lado.

Fernando Merino

fmerino@rionegro.com.ar


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