Gustavo Neffa: “No hay voluntad de sincerar el dólar”



Pulso Entrevista

Director de la consultora Research for Traders, Economista y especialista en banca y análisis crediticio, Gustavo Neffa realiza un balance positivo respecto a los cambios introducidos por la gestión Macri en el primer año de gobierno, pero mantiene una mirada crítica en cuanto a la falta de voluntad política para reducir el gasto público, al mismo ritmo en que la política monetaria se alinea con el objetivo de reducir la inflación.

PREGUNTA-¿Qué panorama observa en cuanto a la economía nacional?

RESPUESTA- Argentina durante muchos años apenas pudo crecer por encima de sus narices, sin planificación, viviendo el día a día. Hoy existe una curva de bonos en pesos a diez años y a tasa fija, hay un horizonte certero en cuanto al costo de capital de las empresas, hay objetivos fiscales y de inflación. Todo ello obligó a la comunidad financiera internacional a mirar de otra manera a la Argentina. De allí la avalancha de dólares que surgió luego del arreglo con los holdouts en abril. Es una vuelta de página para que las empresas puedan planificar. Pero si te das vuelta, la situación de los consumidores es muy distinta. Es evidente que se están postergando decisiones de consumo, porque en los primeros nueve meses del año hubo una pérdida de poder adquisitivo. Probablemente el último trimestre se cierre con una leve recuperación del poder adquisitivo, y esa tendencia se afiance hacia el año que viene. En cuanto al nivel de actividad, los brotes verdes que podían observarse en octubre han desaparecido, lo cual es natural luego de la fuerte caída. Creemos que el año cerrará con una baja del producto en torno al 2%.

P- ¿Qué opina en cuanto a la escasa reducción del déficit fiscal y al incremento de la deuda externa?

R- A mí no me asusta que Argentina se esté endeudando. Sí me preocupa que no esté haciendo los deberes. En algún momento va a pesar la no reducción del gasto. Es necesario no sólo que el financiamiento siga llegando, sino que se pueda pagar. En ese sentido tenemos un pasado que nos condena. Me gustaría ver al gobierno apretando un poco más las clavijas en lo fiscal.

P- ¿Cuál sería el renglón del presupuesto que debería ajustarse?

R- Sin duda hay que hacer una reducción de la plantilla de personal en el sector público, y volcar esa mano de obra al sector productivo. No estamos diciendo que debe bajar el empleo, sino que es necesaria una reconversión. Hay que generar los mecanismos para que los trabajadores puedan migrar al sector privado. Es evidente que la luz no puede salir lo mismo que un cuarto kilo de helado. La gente tiene que entender que hay ciertas cosas que no son un derecho adquirido.

P- Se habla mucho de la alta presión impositiva, ¿cómo se hace para bajar el déficit reduciendo los ingresos del Estado?

R- Es el problema de un año recesivo como el 2016, donde no se encuentra el “momentum” para aplicar estas medidas, y pese a ello hay que llevarlas adelante. Si uno quiere que las cosas cambien, debe cambiar uno. Seguimos pagando los platos rotos de una gestión ineficiente que buscó combatir el capital en vez de incentivarlo, y donde las decisiones de precio estuvieron minadas por regulaciones inútiles. Una presión impositiva cercana al 36,5% es altísima, y se convierte en un lastre enorme. Pero lo grave es que, pese a ser altísima, no ayuda a generar una reactivación de la economía en el largo plazo.

P- ¿Fue adecuada la forma en que se aplicó el tarifazo?

R- Creo que el gobierno ha sido muy desprolijo. La falta de experiencia y la falta de gestión le ha jugado en contra. El gobierno está fogueándose al calor de la gestión, al igual que le pasó al gobierno anterior en el 2003.

P- ¿Cómo se hace para que un empresario decida invertir en el sector productivo cuando hay una rentabilidad en pesos del 25% y una inflación anunciada del 17%?

R- Es el huevo o la gallina. Si querés controlar la inflación, evidentemente hay que tomar medidas, y esas medidas tienen efectos colaterales. Es cierto que una tasa de interés alta provoca que la bicicleta financiera sea hoy mucho más atractiva que la inversión real. Pero también es cierto que mucho de lo que se ve hoy sigue siendo resultado de los desajustes del modelo anterior.

P-¿Cómo evalúa el tipo de cambio actual?

R- El tipo de cambio está atrasado. Eso afecta principalmente a muchas empresas que son exportadoras y ven afectada su competitividad. El tipo de cambio atrasado como ancla inflacionario, es algo que hemos visto por muchos años en Argentina. No hay voluntad de sincerar el tipo de cambio, porque ello genera más inflación. Pero es un sistema perverso que a la larga termina arrojando más pobres a la calle.

P- ¿Qué opina de la férrea voluntad del gobierno en cuanto a bajar la inflación?

R- La inflación es el mal de los males de Argentina, y hay que cortarla por lo sano, de lo contrario es el germen de las futuras crisis. Existe un objetivo muy claro en el gobierno en cuanto a la inflación. Pero no creo que se esté atacando por los dos lados. Se hace mucho énfasis en lo monetario, y no así en lo fiscal. Por ello se genera por un lado una alta renta financiera, y no existe correlato en una baja sustancial del gasto fiscal que mejore las expectativas. De todas formas, luego de un año complicadísimo, haber logrado una inflación mensual del 1,5% es algo para aplaudir.

Perfil

Gustavo Neffa

Datos

Licenciado en Economía, master en Banca de la Universidad del CEMA/William School of Business, Rochester (NY).
Director de la consultora Research for Traders, especializada en asesoramiento financiero para inversores.
De amplia trayectoria como analista senior en sociedad de Bolsa y cobertura de los mercados de renta variable y renta fija para la banca nacional e internacional.
Profesor de Finanzas en el Instituto Argentino de Mercado de Capitales y en el MBA de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

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