No sólo una oficina administrativa

La sede de Cultura terminó de renovar la antigua estación



ROCA (AR).- La Dirección de Cultura ya estrenó su nueva sede y más que una oficina administrativa, el espacio aparece como una buena alternativa para la recreación y la unión del pasado con el presente de Roca.

Emplazada en la antigua estación del ferrocarril, las instalaciones fueron remodeladas y acondicionadas, pero el interior del edificio conserva gran parte de la estructura originaria para mantener las raíces de aquella ciudad de finales del Siglo XIX y principios del siglo pasado.

El director de Cultura, Ricardo La Sala, aseguró que la nueva sede “es un lugar más cómodo y más amplio para realizar las diferentes actividades culturales”. El edificio tiene cada lugar preparado especialmente para exposiciones de trabajos realizados por artistas locales, como cuadros de pintura y dibujos que se pueden apreciar en las instalaciones diariamente.

Albergando también a la Dirección de Turismo, la nueva imagen de la antigua estación del centro roquense permitió sumar un nuevo espacio para la recreación y el descanso, con un marco natural brindado por el terreno parquizado que se encuentra en el sector oeste del predio.

La nueva concepción quedó bien clara durante la inauguración, cuando el playón de la estación estuvo acondicionado para pasar “una tarde entre amigos”, con mate, gaseosas, chorizos y música. Ese día los artistas locales tuvieron los micrófonos y un escenario preparado para tocar y muchos se animaron a tocar la guitarra y cantar algunas canciones para ponerle el broche final, comprometiéndose todos a repetir la experiencia.

La Sala mencionó un beneficio adicional del traslado, ya que “la nueva sede de Cultura significa un ahorro bastante importante ya que las anteriores oficinas de la calle Roca eran alquiladas”.

El acto de inauguración contó además con un dato particular y es que la actual secretaria de Desarrollo Social del municipio, Delia Gómez, estuvo presente en lo que fue su hogar entre los años 1955 hasta 1966.

La funcionaria pasó en aquel lugar once años de su juventud y aseguró que “es muy emocionante ver transformado lo que fue mi casa en esto tan lindo ya que estuvo muchos tiempo abandonado y sufrió muchos años de destrucción”.


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No sólo una oficina administrativa