«No tiene techo» y es la chance de demostrarlo

Del Potro, favorito para varios, busca las semifinales. Cilic es el rival, camino a la gloria del US Open.

NUEVA YORK (Especial).- Llegó temprano al club, cuando el día estaba caldoso. El fin del verano en Nueva York todavía ofrece una humedad pegajosa. Peloteó con su coach, Franco Davin, un rato largo, en las canchas auxiliares, las mismas en las que es fácil cruzarse con John McEnroe, Martina Navratilova o las hermanas Williams, ya que todos entrenan ahí.

Juan Martín Del Potro vivió la previa al partido con Marin Cilic (hoy, cerca de las 14) con mucha calma. Sabe que no es un partido más. Y sabe que los ojos del mundo estarán posados sobre él.

Ya es un jugador de elite. Ya es un jugador que siempre está presente en las instancias finales de los torneos importantes, de manera que los especialistas del ambiente lo consideran candidato. «Creo que está jugando en un nivel tal que tranquilamente puede ganar un Grand Slam. Aquí puede ganarle a cualquiera. Y creo que tiene una gran chance de meterse en la semi», sostiene su vencido en los cuartos de final, el español Juan Carlos Ferrero, quien sucumbió ante el poderoso servicio del tandilense, quien, aún con el poco tiempo transcurrido, podría ya ser considerado el mejor sacador de la historia argentina.

«Creo que Del Potro es el jugador que más ha mejorado en los últimos tiempos y para mi puede ser quien de la sorpresa en este torneo», comenta el sueco Mats Wilander, ex campeón aquí en 1988.

Para Wilander, los avances de Del Potro no tienen sólo que ver con su servicio, sino con su físico. «Esta mucho mas fuerte y se lo ve mucho más consistente. Es serio candidato».

También presente aquí -con su mujer nuevamente embarazada- Guillermo Vilas no se sorprende tanto por el nivel del tandilense, sino por el intenso ritmo del tenis de hoy. «Es como si fuera ping pong, con los jugadores lejos de la cancha y pegándole con una fuerza tremenda».

Como suele ocurrir con las nuevas estrellas del circuito -Y Del Potro lo es- el prestigioso The New York Times dedicó un extenso artículo sobre Tandil y Del Potro en su edición de ayer. La nota, además de describir parte de la vida social en esa ciudad, revelaba que Juan Martín es amigo de Mauro Camaronesi, el futbolista de la Juventus de Italia, que pertenece a una escuela con cierta tradición tenística -Zabaleta, Máximo González, Mónaco, Pérez Roldán- y que, por supuesto, le gustan el asado y el aire de las sierras. «Lo asombroso de él -completa Liz Robbins, del mismo diario- es que aún siendo un jugador extremadamente alto, sus movimientos y su plasticidad en la cancha no parecen de alguien con semejante altura».

Para Guillermo Salatino, presente aquí como cada año, lo más sorpredente de su saque no es la fuerza sino «la efectividad, un 81% contra Ferrero, es una barbaridad».

¿Hasta donde puede llegar? «No tiene techo», es el comentario más frecuente entre los periodistas especializados. Es la demoledora solidez de su juego lo que hace confiar en su futuro. Con apenas 20 años, Del Potro juega con la convicción de los que pueden moldear el destino a su gusto.

 

PABLO PERANTUONO (Especial para «Río Negro»)


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