“¿Nos merecemos pasar por esta situación?”





Señor gobernador, ministro de Salud y delegada de Ipross Bariloche:

Me senté a escribir para contarles la situación vivida por mí el 10/4/17 entre las 12:40 y las 14:05 en el sector de Farmacia del Ipross Bariloche. Esta aclaración es importante debido a que en otros sectores de la obra social he sido atendida correctamente en las reiteradas ocasiones en que debí acudir a la misma.

Cuando llego al Ipross, luego de salir del trabajo, saco número –como cualquier persona–, miro la pantalla y veo que van por el 161 (el mío es el 171, faltan 10 números). Decido esperar, necesitaba la medicación.

Siguen llamando. Llega al 164 y no avanza por un rato. Miro al sector Farmacia, veo a la señora sola, sin nadie sentada enfrente para atender, por lo cual me acerco y le digo:

–Perdón, ¿me podría decir por qué número van ?

A lo que la señora me responde de mal modo:

–Por el 164, ¿no ve que ahí está la señora que estoy atendiendo?

Estaba en otro box, ignoro detalles. Vuelvo al lugar de espera y a las 14 llega mi turno. Voy feliz al box, quedábamos pocos a esa hora, y cuando llego la señora me dice:

–Me vas a tener que dejar las recetas y venir a buscarlas otro día, la doctora no te las va a autorizar.

–Necesito la medicación, no puedo venir otro día –le respondo.

–Desde febrero que no venís.

–Por eso estoy acá, me quedé sin medicación y la necesito. No tengo una gripe, tengo una enfermedad renal. Desde las 12:40 que estoy esperando.

–Y yo estoy trabajando desde las 8:30 –me contesta.

Luego se levanta. Yo también lo hago, y veo que es la Dra. Brizuela, por ende me quedo, ya que es una excelente persona y sabía dentro de mi que sí me las iba a autorizar.

Me trae las recetas autorizadas y le respondo:

–Decile por favor a la Dra. muchas gracias y que me disculpe.

Me retiro del Ipross. Pago
$ 80 de estacionamiento.

¿A ustedes les parece que nosotros merecemos pasar por esta situación?

Tendría que haberle explicado a la señora que desde principios de marzo me estoy levantando a las 4.30 de la mañana, trabajando desde mi casa hasta la hora de salir y seguir trabajando en la escuela, porque en educación tuvimos varios cambios; además nuestra escuela tuvo asamblea de homologación y si no, no llego con la información que debería. Y de ninguna manera trato así, a pesar de mi cansancio, a la gente que se acerca a consultarme cosas en mi lugar de trabajo, y menos con mala cara, porque la gente no tiene la culpa.

Salí del Ipross después de las 14, por lo que no llegué a Horizonte a llevar los papeles de un niño que se había accidentado.

Señor gobernador, usted cambió el Ipross al centro, en donde no solamente no hay estacionamiento (no tengo un auto nuevo, mi auto tiene 17 años y me costó pagarlo), sino que a la gente de los barrios les queda más lejos; el horario no es el que usted nos dijo que iba a ser, solamente atienden 5 horas al público, de 8:30 a 13:30, y los que trabajamos en el mismo horario debemos retirarnos antes de nuestro trabajo, que en el caso de la mayoría también depende de la Provincia. Y cuando es nuestro turno, además de estar enfermos tenemos que seguir peleando para conseguir remedios.

¡Ya estamos hartos! No queremos ir al Ipross, debemos hacerlo porque no nos queda otra. Ni los médicos nos quieren atender por Ipross, ¿por qué siguen teniendo a la gente cautiva y no les dan otra opción?

Por favor, controle la atención al público.

M. Andrea Bravo

DNI 20.370.746

M. Andrea Bravo

DNI 20.370.746


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