“¡Nos merecemos un Bariloche mejor!”

Por Redacción

Como siempre nos pasa a los barilochenses, empecé a escribir a partir de una afirmación y de poner nuestros problemas en manos de los demás; fue por eso que al decir que nos merecemos un Bariloche mejor terminé la frase con unos signos de exclamación. Es histórico, por parte del argentino, el poner los problemas en manos ajenas, pensando que el otro va a resolver todo lo que está mal. Quienes pagamos nuestros impuestos esperamos que ese dinero vuelva al pueblo de alguna manera, cosa que por lo general no sucede como en otros países más avanzados del mundo. Pero lo que está muy claro es que si seguimos esperando que el Estado lo haga todo nuestro camino va a seguir siendo muy difícil y es por eso que hoy me cuestiono si no tendríamos que empezar a cambiar los signos de exclamación por aquellos que nos llaman al cuestionamiento. La pregunta tendría que ser: “¿Nos merecemos un Bariloche mejor?”. Y es a Ud. que le pregunto qué ha hecho por Bariloche en los últimos años, además de reclamar. Soy yo el que se cuestiona qué ha hecho por Bariloche en los últimos años además de, por supuesto, pagar sus impuestos y trabajar para seguir viviendo en una ciudad tan fantástica como esta. El país vive revolucionado a partir de un cambio de gobierno y Bariloche es parte de ese cambio. En mi caso particular, tengo una pequeña hija que sin lugar a dudas merece un lugar para habitar mejor que el que yo pude vivir; por lo tanto, y con la experiencia hasta ahora vivida, no puedo quedarme de brazos cruzados esperando milagros. Toda mi vida sostuve que de irme de Bariloche me iría del país y llegué a la conclusión de que quedan pocos caminos para que ella herede algo mejor. La primera sería trabajar duro en el presente para un futuro mejor y la segunda, que ya desde su corta edad empiece a transitar el camino de la política de forma culta, honesta y con sentido común, para en un futuro no poder quejarse por no producir los cambios necesarios. De alguna u otra forma, los barilochenses –cada uno desde su lugar– tienen que comprometerse para producir estos cambios y presionar sobre el poder político para que nos represente, en vez de llenarse la boca de palabras y promesas y los bolsillos de plata. De una vez por todas debemos volvernos exigentes y hacer que aquellos que prometieron cumplan y que lo que nuestra ciudad necesita sea hecho en tiempo y forma. De una vez por todas digamos basta, pero seamos partícipes del cambio y dejemos de jugar al Don Pirulero donde, como históricamente nos ha sucedido, ¡cada cual atiende su juego! Juntos por un Bariloche mejor. Víctor Katz, DNI 12.892.467 Bariloche

Víctor Katz, DNI 12.892.467 Bariloche