“Nuestro objetivo es hacer rentable la empresa”
El ejecutivo, director también de GF Group, aseguró que la firma no se vende
Entrevista a Tonino Beccegato, director financiero de Moño Azul
Tonino Beccegato se presenta como un hombre amable en el trato, pero reacio a las apariciones públicas. “No, no. Nada de fotos, por favor”, le indica al reportero gráfico de “Río Negro”. Misma conducta tiene cuando observa un grabador sobre la mesa. “No, por favor… conversemos… No lo tome a mal”, asegura señalando con su dedo índice el pequeño aparato que segundos antes el periodista había puesto sobre la mesa.
De más está decir que el primer contacto resultó algo incómodo, pero luego el diálogo se fue distendiendo y la conversación fluyó naturalmente, sin límite alguno a las preguntas.
Beccegato lleva sobre sus hombros algo más de siete décadas. La conversación dio inicio con un retrato de la fantástica Venecia, su lugar de residencia. “Vivo allí hace ya tiempo. A unos kilómetros tengo las playas del mejor Mediterráneo. Tomando otro camino, me topo con los hermosos lagos y montañas del norte de Italia. Mucho más no puedo pedir”, asiente con cierto orgullo. Casado y padre de una exitosa abogada de Milán, el empresario hace un breve recuento de sus antecedentes laborales y su llegada al Grupo GF, dueño de la firma Moño Azul.
Desde septiembre pasado, pasa la mayor parte de sus horas dedicado al trabajo en las oficinas que tiene la empresa en la localidad de Guerrico, sobre la Ruta 22. Casi 12.380 kilómetros son los que los separa de su adorable Venecia. Y con este punto de inflexión, más personal que profesional, dieron inicio las preguntas.
–De Venecia a Guerrico, un cambio fuerte, ¿no?
–Sí, pero lo tomo como parte de mi desarrollo profesional.
–¿Su familia lo acompaña?
–No, ella está en Italia. Corresponde que este desafío lo tome sin involucrar a mi familia. Ellos vienen a visitarme, pero no se quedan largos períodos.
–¿No siente que deja mucho por su desarrollo profesional?
–Es una conducta que asumí hace mucho tiempo y de la cual es difícil despegarse. Seguramente la vida algo me va a facturar cuando haga el balance de mi vida. Pero a quién no le termina pasando factura la vida… ¿no?
–¿Cuándo ingresó al Grupo GF?
–A mediados del 2009 tomo el cargo de director financiero.
–¿Cuándo y en qué circunstancia se definió su llegada al Valle?
–A principios del año pasado ya se comenzó a hablar del tema. Pero llegó como parte de la reestructuración que comienza hacer el Grupo en Italia y de la que yo participo activamente. Tomo la dirección financiera de Moño Azul juntamente con el control de gestión en septiembre. Y el objetivo es ahora hacer rentable la empresa.
–¿Cuánto tardará en lograr ese objetivo?
–No tenemos fecha cierta, pero antes de los próximos dos años Moño Azul debe mostrar una tendencia totalmente distinta de las que presentan hoy sus balances. Necesitamos ordenar la empresa para hacerla eficiente.
–¿Cuánto perdió el año pasado?
–El balance cierra a fines de marzo… no tengo los números todavía. Prefiero no aventurar.
–¿Y en 2013?
–Ese dato sí lo tengo. (Luego de unos segundos de analizar su computadora continua) Unos 23 millones de pesos. Por el año pasado esperamos perder algo menos.
–¿La mejora responde en parte a la devaluación?
–Sí, por supuesto. Eso ayudó. Pero entiendo que, tanto en dólares como en pesos, el número del 2014 será menor al del año anterior.
–¿Antonio Orsero sigue al frente del Grupo?
–No, él dejó el directorio en septiembre del 2013. Continúa siendo accionista pero no tiene funciones ejecutivas en la Argentina. Es por ello que no viene al país.
–¿Hubo cambios en el paquete accionario de GF en estos últimos años?
–No, hasta donde yo sé. El 75% de las acciones está en manos de la familia Orsero, repartidas en partes iguales entre Antonio, Raffaella y Anna Chiara. El otro 25% está en manos de accionistas menores.
–La salida de Antonio Orsero, un conocedor del tema frutícola, ¿no afectará el desarrollo del grupo?
–No. Existe gente muy capacitada al frente de cada una de las empresas que conforma GF.
–En el caso específico suyo, ¿dónde se inició en el negocio frutícola?
–No, yo soy especialista en temas financieros. No entiendo de fruticultura.
– No lo tome a mal, pero si ignora las claves del tan complejo negocio frutícola, ¿cómo pretende sacar adelante Moño Azul?
–Tenemos un equipo que está trabajando hace ya muchos años en puntos clave de la producción, el empaque y la comercialización. Yo confío en ellos.
–Pero déjeme insistir en que si usted no tiene un claro diagnóstico de la actividad, ¿cómo sabe que su gerente comercial o el encargado de producción, por dar dos ejemplos, están haciendo las cosas bien? Entiendo que los anteriores directores de Moño Azul también tenían confianza en sus subordinados… pero eso no torció los resultados en sus balances.
–Comprendo. Moño Azul tiene un grupo de técnicos muy capaces y están en línea con los profundos cambios que estamos haciendo en la empresa. Obviamente que revertir la actual situación de la firma requiere mucho más que buena voluntad y confianza.
–¿Evalúa incorporar en la dirección de Moño Azul algún cargo adicional con gente de su confianza?
–Por ahora no lo tengo previsto.
–¿Piensan hacer nuevas inversiones en el corto plazo?
–Solamente las necesarias para poder seguir con nuestra reforma. Colocaremos algo de dinero en mejorar la tecnología de empaque para ganar en competitividad. Pero eso es todo.
–¿Cómo analiza la presente temporada frutícola?
–La veo complicada. Sin embargo Brasil, mercado interno y Estados Unidos muestran buenos números. Habrá que prender velas por estos tres mercados. El resto no lo veo bien. Pero habrá que esperar. La temporada recién comienza a rodar.
–¿Este año Moño Azul piensa exportar menos fruta?
–No. Entiendo que vamos a estar en volúmenes similares a los de la temporada anterior.
–¿Cuánto factura hoy GF?
–Estamos facturando alrededor de 800 millones de euros.
–¿Cuál es la deuda del Grupo?
–Unos 400 millones de euros.
–¿Cómo piensan reestructurar semejante deuda?
–Ya está encaminado ese proceso. Hay acuerdo con los bancos y está en marcha el plan de venta de activos inmuebles por fuera del Grupo que irán a disminuir pasivos.
–¿Dentro de ese plan de venta están los activos de la Argentina?
–Estaban algunos activos marginales.
–¿Moño Azul entra en ese segmento?
–No. Hoy Moño Azul no está en venta.
–Porque hoy no hay comprador. ¿Pero si éste aparece?
–Si aparece, seguramente no estaría dispuesto a pagar lo que verdaderamente vale la empresa.
–¿Y cuánto vale hoy la empresa?
–(Risas) Prefiero no hablar sobre teorías futuristas que no llevan a nada. Lo que sí le puedo decir que hoy estamos trabajando para volver a poner de pie a Moño Azul. Y esto conlleva a decir que hoy no está en venta.
(Redacción Central)
Entrevista a Tonino Beccegato, director financiero de Moño Azul
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios