Nuevo ministro uruguayo deja dudas
El presidente Batlle designó al senador Atchugarry en Economía. Subió el dólar
MONTEVIDEO (Reuters) – Un senador oficialista con más antecedentes políticos que de finanzas se convirtió ayer en el ministro de Economía uruguayo, nombramiento con el que el debilitado presidente Jorge Batlle busca agilizar la sanción legislativa de reformas que saquen al país de su crisis.
Uruguay, castigado por una larga recesión, necesita urgentemente el desembolso de recursos ya aprobados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para auxiliar a su sistema bancario, devastado por una fuga de depósitos. Sin embargo, los créditos están atados a una serie de reformas fiscales.
El nuevo ministro, el abogado Alejandro Atchugarry, de 49 años, es conocido como «la mano derecha» de Batlle en la cámara alta y se ha desempeñado en los últimos años como legislador.
«Los tiempos que vienen son tiempos políticos, a la vez que tiempos técnicos. Tiempos políticos porque será el parlamento el que tendrá que dilucidar los instrumentos legales imprescindibles e impostergables para poder llevar adelante las tareas sin ninguna duda arduas y difíciles en las que estamos empeñados», dijo Batlle.
En su desempeño como senador, Atchugarry ha trabajado siempre en las comisiones legislativas de Presupuesto.
El Congreso analiza leyes de reforma económica que necesita el gobierno para poder sacar a la economía de una recesión que comenzó en 1999 y que, agravada por la debacle en la vecina Argentina, disparó una fuga de depósitos en el sistema bancario que diezmó las reservas del Banco Central
El 22 de julio, las reservas eran de 951 millones de dólares, casi 70% menos que a comienzos de enero.
Analistas económicos dicen que la aprobación de una ley de ajuste presupuestal, con la que el gobierno espera hacer recortes sin precedentes en el gasto estatal, devolvería la confianza a los inversores. Atchugarry, quien asumirá entre hoy y mañana, continuaría con la línea económica de su antecesor destinada a dar más competitividad a la oferta exportable uruguaya, basada en la agricultura, y devolver confianza al sistema financiero.
En el clima de incertidumbre, el peso retrocedió 6,54% a 26,75 unidades por dólar tras conocerse la designación, debido a dudas de los agentes de cambios sobre que un político pueda hacerse cargo de la difícil situación económica en el país. Algunos agentes dijeron que también influyó en el derrumbe de peso y bonos no haber designado aún al presidente del Banco Central, que dimitió junto con Bensión y que serían designados esta semana.
Una fuente del gobierno, que prefirió el anonimato, dijo que el nuevo presidente de la entidad rectora podría ser el economista Julio De Brun, afín al partido de gobierno, asesor de empresas y que dirige actualmente una institución estatal de promoción de inversiones.
El anterior ministro de Economía, Alberto Bensión, renunció el lunes por la falta de apoyo del Partido Nacional, aliado político del gobierno, que lo criticó por no haber podido reactivar la economía y no controlar suficientemente el sistema bancario. Estas críticas fueron precedidas de acusaciones similares por parte de la izquierda.