Obama y McCain apelan a dotes deportivas

A cinco días de las presidenciales, juegan sus últimas cartas por el triunfo.

LOS ÁNGELES.- El republicano McCain y el demócrata Obama matizan su dura campaña por la presidencia de EE.UU. del mismo espíritu competitivo que desarrollaron como deportistas consumados, uno en el boxeo y el otro en el baloncesto.

De acuerdo a las encuestas recientes, Obama parece tener contra las cuerdas a McCain en el último tramo de la carrera por la Casa Blanca, pero como buen pugilista que fue en su juventud, el republicano de 72 años ha decidido no rendirse hasta el campanazo final, el 4 de noviembre. "Como ex boxeador, he aprendido a asimilar duros golpes", dijo McCain en una entrevista a Newsweek el pasado año.

El boxeo se convirtió en una obsesión para el senador de Arizona desde que comenzó a practicarlo, en 1958, poco después de su ingreso en la Academia Naval de Anápolis (Maryland, este). Aseguran que era un 127 libras (peso pluma) algo marrullero, al que sus compañeros bautizaron ´Míster Nasty´ (Señor Sucio).

Sus raíces boxísticas le permitieron soportar torturas y aislamiento durante los cinco años de cautiverio que enfrentó cuando su avión fue derribado en una misión de combate sobre Vietnam del Norte, en octubre de 1967. "El boxeo me enseñó a no rendirme jamás por más difíciles que pinten las cosas", reveló sobre aquellos días en que, casi ciego e inválido, aguantó las duras condiciones carcelarias hasta su liberación el 14 de marzo de 1973.

Años después, y ya electo senador por Arizona, atacó duramente la corrupción en el boxeo en Estados Unidos, y los abusos de los promotores que expoliaban a los púgiles con contratos leoninos. Aunque su propuesta de ley al Congreso para crear una Comisión Nacional de Boxeo profesional no se ha encaminado todavía, logró regulaciones importantes en este deporte. En 1996 hizo aprobar una ley que incrementó los requisitos médicos para que un púgil pueda obtener una licencia profesional, y en 2000 pasó otra legislación para sancionar conflictos de intereses entre mánagers y promotores.

Obama, de su parte, es un fiero jugador de baloncesto desde sus tiempos de adolescente en Hawai. Llegó a formar parte del equipo de secundaria en la Punahou School de Honolulu, que ganó el campeonato estatal. "Juego al baloncesto con una pasión superior a mi limitado talento", asegura el senador de Illinois, de 47 años.

El básquetbol le ha servido para sus relaciones públicas en medio de su campaña política, y sus ´piñas´ amistosas, aunque a puertas cerradas, han sido tan comentadas como los partidos de la NBA. "Pienso que se puede saber algo de una persona por la forma en que juega al baloncesto", declaró Obama recientemente al programa ´Real Sport´ de HBO.

"En el baloncesto he encontrado una forma de liberar el estrés de la campaña. Un poco refleja mi forma de ser", señaló en una entrevista. (AFP y AP)


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