Ordenan urgente juicio por caso IBM-DGI



#

El expediente se inició en la década del 90

BUENOS AIRES.- El máximo tribunal penal del país ordenó la realización, con carácter de “urgente”, del juicio oral por el caso denominado IBM-DGI, consistente en el presunto pago de coimas para la informatización del ente recaudador en los ‘90. Así se desprende del fallo de la Cámara Federal de Casación Penal, que revocó la resolución que había fijado la fecha del juicio para el 15 de marzo del año próximo. El Tribunal Oral Federal número 3, a cargo de la causa, argumentó que no podía realizar antes el juicio debido al “intenso cronograma” de casos por resolver. Pero la Casación, en un fallo firmado por los jueces Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Gustavo Hornos, recordó que la causa “lleva más de 19 años de trámite”. “Se investiga la presunta comisión de una grave defraudación en perjuicio del Estado nacional”, del orden de los 120 millones de dólares, y por el paso del tiempo la causa estuvo a punto de prescribir. “Visto el tiempo transcurrido, corresponde encomendar al tribunal que celebre el debate oral y público en la presente causa de modo urgente”, dijo la resolución de Casación. En la nómina de procesados figuran exfuncionarios y ejecutivos de IBM, entre ellos el extitular de la DGI Ricardo Cossio, los exdirectivos de IBM Ricardo Martorana y Gustavo Soriani, y Juan Carlos Cattáneo, Félix de Barreiro, Carlos Krieger, Daniel Hurrel, Antonio Altieri, Carlos Juni, Silvina de la Rúa, Liliana Almosni de Sananes, Alberto Minazzoli y Francisco Figueira. Varios de ellos habían sido beneficiados con el sobreseimiento por prescripción, pero antes Casación había revocado esa medida y ratificó que deben estar en el banquillo de los acusados. En esta causa se investigó el pago de sobreprecios, por parte del Estado nacional, por unos 120 millones de pesos/dólares relacionados con la contratación de servicios informáticos que celebró la DGI con la firma IBM Argentina en 1994. (DyN)


Comentarios


Ordenan urgente juicio por caso IBM-DGI