Osvaldo y su permanente tendencia a la autodestrucción

Como crónica de un final sospechado por muchos, el delantero de Boca fue fiel a su naturaleza, aunque con ello haya dilapitado el sueño de su vida futbolística.



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La última imagen de Osvaldo con la camiseta de Boca. Fue ante Nacional, antenoche en Montevideo.(Foto: télam )

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Contra Lamela en la Roma. Fue suspendido y multado.

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Mal paso en el Southampton inglés, como Pochettino de DT.

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Icardi lo padeció en el Inter. Mancini lo apartó del equipo.

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Antes de volver a Boca pasó desapercibido en el Porto.

Daniel Osvaldo quería vestir la camiseta de Boca (una vez más), vivir en la Argentina, jugar junto a Carlos Tevez y tener la chance de ganar la Copa Libertadores. Con todo ello contaba el delantero. ¿Cuál podría ser el problema entonces? El propio Daniel Osvaldo.

Cómo se entiende entonces que un jugador que viene trabajando hace casi dos meses para dejar atrás una lesión, tire todo por la borda en un puñado de minutos. La tendencia hacia la autodestrucción que martiriza al jugador, lo ha privado de disfrutar del lugar que a cuatro vientos había declarado desear como nunca antes. Hay una explicación: Osvaldo, antes de llegar a Boca por segunda vez, pasó por una docena de clubes a lo largo de toda su carrera, en los cuáles en ninguno estuvo dos temporadas completas.

El sentido errante del jugador fue más fuerte que su pasión por la azul y oro. Declarado hincha fanático de Boca, Osvaldo no midió las consecuencias al desafiar a Barros Schelotto, con quien “no se jode”, según los que lo conocen en la intimidad profesional.

En el seno xeneize afirman que Osvaldo no quiso reaparecer en el partido de compromiso ante Huracán por el torneo local. Deseaba un juego de mayor relevancia como el que disputó Boca ante Nacional, antenoche en Montevideo por la Copa. El Mellizo creyó que un jugador que venía de casi dos meses de inactividad, no estaba para jugar un encuentro de cuartos de final en rodeo ajeno.

El desenlace de la trama fue el tema del día de ayer. El técnico lo mandó a la cancha a falta de 5’ para el final ante Nacional, a Osvaldo no le gustó, se fue solo y rápido a los vestuarios tras el pitazo final, y como toque final de una noche que no olvidará jamás, se prendió un cigarrillo en los camarines. Una acción que rebasó el vaso de la paciencia de Barros Schelotto.

No bastaron las advertencias de los dirigentes sobre la necesidad de que limite su exposición mediática cuando volvió a La Ribera. El problema de Osvaldo es él mismo. No ayudaron claro está, las fotos íntimas que aparecieron esta semana, pero mucho menos la producción futbolística que entregó el jugador en su segundo ciclo en el club: tres encuentros en el torneo local, uno por la Supercopa ante San Lorenzo, los seis minutos ante Nacional y ningún gol.

Osvaldo fue fiel a su naturaleza rebelde, pero olvidó que Guillermo carece de ese costado paternal que sí tenía el Vasco Arruabarrena.

Así terminó la historia de Dani Stone en Boca. Sin pena ni gloria ni tampoco goles. Ser el nombre de escándalo lo dejó sin sueño.

“La salida de Osvaldo potencia la posible llegada de Wanchope Ábila a Boca, quien ofrecería 4 millones de dólares por el 80% del pase”.

Ayer circuló en los pasillos de La Bombonera la oferta que le harían a Huracán.

Distintos clubes, siempre polémico

Cuando jugó para la Roma, Osvaldo tuvo un incidente con Erik Lamela. El delantero le reclamó a Coco un pase y recibió un “no sos Maradona” por parte del ex-River. Dani Stone golpeó a Lamela y el club romano lo sancionó con diez días de suspensión y 50.000 euros de multa.

En el Southampon, cuando el club inglés era dirigido por Mauricio Pochettino, Osvaldo se peleó con el portugués José Fonte. Fue suspendido “porque su conducta no condice con lo esperado de los jugadores”, según el comunicado oficial de la entidad británica.

En su paso por el Inter, el entonces DT Roberto Mancini lo separó del plantel luego de pelearse con Mauro Icardi, quien no le había pasado la pelota en una jugada. Osvaldo insultó a la vista de todos a Icardi, algo que el DT no toleró.

Luego de su primer paso por Boca, Osvaldo se fue a préstamo al Porto. Jugó 12 partidos e hizo sólo un gol. En el último encuentro que disputó se hizo expulsar y la dirigencia lusa anticipó su salida. Boca era otra vez su destino.

Algunos números

de Dani Stone

Datos

“La salida de Osvaldo potencia la posible llegada de Wanchope Ábila a Boca, quien ofrecería 4 millones de dólares por el 80% del pase”.
partidos jugó Osvaldo en Boca: 15 en el primer ciclo y apenas 5 en el segundo. Convirtió siete goles.
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Los clubes por los que pasó Osvaldo: Huracán (2005/6), Atalanta (2006), Lecce (2007), Fiorentina (2007/09), Bologna (2009/10), Espanyol (2010/11), Roma (2011/13), Southampton (2013), Juventus (2014), Inter (2014), Boca (2015), Porto (2015) y nuevamente Boca (2016).

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