Otra vuelta de Román

Riquelme está “felí”, pero en Boca hay quienes lo recelan.



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fútbol de afa

Es una historia con ribetes extraños, atípicos, con lugares poco claros. Sólo Juan Román Riquelme sabe los por qué de sus idas y venidas, de las frases cambiantes (de aquel “estoy vacío” o “no vuelvo más a Boca”) y sus cambios de opinión. También es difícil entender a Carlos Bianchi, un entrenador con mano de hierro que ante el Torero se ablanda, se endulza. Sí es comprensible la actitud de la comisión directiva, dispuesta no sólo a esquivar el costo político y “popular” de cerrarle las puertas al máximo ídolo, también a dejarlo expuesto.

Ahora, con el regreso de Riquelme ya consumado (se unirá al plantel en lunes), él será quien deberá demostrar otra vez que está en forma, que a los 34 años su magia, y sobre todo sus piernas, están intactas. Pasaron siete meses desde aquel 4 de julio, cuando Boca perdió la final de la Libertadores ante Corinthians y Román dijo que estaba “vacío”, que ya no podía ofrecerle nada más al xeneize. Dicen que entrenó por su cuenta, pero la realidad es que fue un exfutbolista, que no hizo otra pretemporada y que (no hay que perder de vista este detalle) dejó de ser el poseedor del corazón boquense ciento por ciento. Ya hay hinchas que le critican actitudes, manejos y la constante necesidad de estar siempre en la palestra. También lo hacen dentro de un vestuario que estará dividido.

Boca juega hoy por el torneo local (ver aparte) y el miércoles debuta por la Libertadores frente al Toluca mexicano, dos partidos que Román mirará en La Bombonera. Buen termómetro para ver la aceptación de la gente ante la vuelta número 4 del ídolo, que respetará su contrato hasta 2014 y comenzará a cobrar en marzo.

¿Y Bianchi? Apenas regresó al club, el Virrey lo fue a buscar, ofreció su casa para las reuniones con el presidente Daniel Angelici y se frustró ante la negativa que ofreció el ‘10’ el 5 de enero. Luego, vio por tevé cómo Riquelme coqueteó con equipos de Brasil y con Tigre, se resignó y le dio la chance al pibe Leandro Paredes. Pero todo cambió tras la derrota ante River, cuando el representante de Riquelme llamó al DT para hacerle saber que volvía a estar a disposición, que había quedado “muy preocupado” por la caída ante el clásico rival. Bianchi esquivó ayer el tema, aunque dio a entender que al enganche le costará: “Román puede aportar mucho siempre y cuando esté bien. Como le dije a él, es una pena que no haya hecho la pretemporada, estaría mejor que lo que está hoy”. Mientras, Angelici no usó eufemismos para explicar el sí unánime de la CD ante la vuelta. “Les comenté a los miembros de CD la charla que tuve con Riquelme. Estuve dos horas y media hablando con él. La CD decidió por unanimidad que desde el lunes forme parte del plantel profesional (...) Si le decíamos que no al regreso, íbamos a recibir muchas críticas”. Al menos, Angelici sí es claro.


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