Otro asalto a un colectivero en Neuquén
El delincuente hizo un disparo para amedrentarlo. Le sacó dinero y el celular, pero no le gustó y lo rompió.
Inseguridad
NEUQUÉN (AN).- Un nuevo ataque a un chofer de Indalo reavivó el reclamo por mayores medidas de seguridad, aunque en esta ocasión no tomaron medidas de fuerza.
En esta ocasión la víctima fue un conductor de la linea 502, a quien asaltaron a punta de pistola en el límite entre Neuquén y Plottier la mañana de ayer.
Los dirigentes del sindicado de la UTA (Unión Tranviarios Automotor) exigieron que los directivos de la empresa tomen cartas en el asunto.
“Que se hagan cargo de lo que está pasando con los empleados”, dijeron.
El delegado gremial de los choferes, Raúl Anaya, explicó que el violento episodio se produjo entre las 7 y las 7:30 en la cabecera del ramal, que se ubica a pocos metros del Cementerio Jardín del Recuerdo, en la calle Trenque Lauquen en Valentina Norte Rural.
Anaya indicó que en esta ocasión le ocurrió a un chofer de 32 años, que había bajado de la unidad y se encontraba limpiando el transporte.
En ese momento arribó al lugar un motociclista armado, que luego de tirar un balazo al aire, lo amenazó le exigió todas las pertenencias.
El sindicalista agregó que el agresor “llevaba una pistola 9 milímetros y le quitó todas las cosas que llevaba. El chofer lo único que tenía es la billetera con poca plata, 100 o 200 pesos para comprar algo para comer y un celular”.
Agregó que “como el celular era barato el ladrón se lo rompió en la cara. Tiró el aparato al piso y le dio un culatazo con el arma”.
El malhechor se dio a la fuga inmediatamente. El chofer “quedó shockeado” y se dirigió a la empresa a explicar lo sucedido.
El gremialista manifestó su enojo porque “cuando fue hasta la empresa lo mandaron directamente a realizar la exposición a la comisaría, después de eso lo mandaron al médico. No les preocupa para nada el recurso humano, lo más lógico es que el empleado reciba atención”.
Esta es la tercera agresión que sufren los conductores en los pocos.
Las últimas dos fueron el pasado jueves cuando la UTA convocó una retención del servicio por tres horas, que afecto a miles de pasajeros, luego de que el chofer del ramal 8 sufriera una herida de arma blanca en la mano.
Ese día se concentraron en el centro y exigieron más seguridad. Durante esa protesta, un colectivo recibió un piedrazo en la venta trasera. El ataque lo hizo un grupo de menores que fue rápidamente detenidos.
Una seguidilla de hechos y reclamos
El pedido de medidas de seguridad de la conducción de la UTA lleva más de seis meses, a raíz de los violentos atracos. El 13 de junio paralizaron del servicio nocturno tres horas en la madrugada por falta de seguridad.
• El 21 de julio dos choferes denunciaron agresiones en las cabeceras del servicio. A uno, del ramal 5B, le robaron el celular. A otro, en barrio Los Hornitos, le robaron 16 pesos, las llaves de su auto y le rompieron los vidrios del colectivo.
• El 9 de agosto el intendente Horacio Quiroga se reunió con el ministro de Seguridad Gabriel Gastaminza, para evaluar la problemática.
• El 12 de agosto un chofer de la línea 1 fue golpeado en el rostro por un automovilista.
• El 24 de septiembre el conductor de la línea 7 fue asaltado en Cuenca XV con un arma blanca.
• El 1 de diciembre el chofer del ramal 8 fue agredido por dos ladrones que escapaban de la policía en el barrio San Lorenzo. Se subieron al colectivo y le pegaron.
• El 26 de diciembre el conductor del ramal 15 fue golpeado en barrio Confluencia por un pasajero aparentemente alcoholizado.
• El jueves pasado el conductor de la linea 8 recibió un corte en una de sus manos.
Inseguridad
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora