Otro suicidio de un acusado por crímenes durante la dictadura



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Un supuesto represor de la última dictadura se suicidó tirándose bajo un tren en esta capital mientras huía de la Justicia, que había ordenado su captura para que rindiera cuentas por crímenes de lesa humanidad, convirtiéndose así en el quinto exuniformado acusado que se quita la vida para evitar la prisión. Fuentes judiciales revelaron ayer que se trata de Miguel Ángel Junco, suboficial retirado de la Policía Federal, de 64 años y oriundo de Santa Fe, apodado “Ratón” en los centros clandestinos de detención en los cuales fue identificado por sobrevivientes -“Club Atlético”, “El Banco” y “El Olimpo” (ABO), todos dependientes del Primer Cuerpo de Ejército- como hombre destacado de la Superintendencia de Seguridad Federal. El juez federal Daniel Rafecas libró la orden de captura de Junco el 28 de marzo último. El ex policía era buscado por alrededor de 300 hechos de secuestros y torturas en la megacausa Primer Cuerpo de Ejército, donde hay unos 150 exuniformados condenados y procesados. El de Junco no es el primer suicidio de un represor desde que se reanudaron los juicios por crímenes de lesa humanidad. Entre sus antecesores, el caso más recordado es el del prefecto Héctor Febres, que tomó cianuro en su celda del apostadero de la Prefectura Naval en Tigre, sólo 48 horas antes de una probable condena por torturas en la Escuela de Mecánica de la Armada. En Ascochinga, Córdoba, el teniente coronel retirado Paul Navone se disparó un tiro en la sien justo un día antes de ir a declarar por el robo de mellizos en 1978 a Raquel Negro, una prisionera que dio a luz en cautiverio y sigue desaparecida. En La Rioja, el capitán retirado Alfredo Marcó fue encontrado en su dormitorio con un tiro en la sien, de un revólver calibre 38. Era sospechoso de haber intervenido en el asesinato del obispo riojano Enrique Angelelli, el 4 de agosto de 1976. En San Luis, el policía retirado Segundo Wenceslao Garro, que actuó en el Departamento de Informaciones D2 de la policía de esa provincia y fue sindicado como torturador, salió de su casa a una zona rural y al lado de la ruta colocó su pistolón de caza en el corazón y apretó el gatillo. (DyN)

Primeras pericias en el lugar donde se mató el suboficial retirado de la Federal.


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