Paliza brutal: no declaró el quinto policía detenido

Sugestiva detención a integrantes de Derechos Humanos

ROCA (AR).- El último de los detenidos en el crimen de un interno del Establecimiento de Ejecución Penal 2 se negó a declarar ayer frente al juez Rubén Norry, mientras que el resto de sus camaradas seguirán detenidos en distintas dependencias policiales hasta tanto el magistrado decida su situación procesal.

Pasadas las 11, llegó al edificio de tribunales el cabo Javier Patiño quien se encuentra alojado en una dependencia del grupo Bora. Según explicó su defensor Oscar Pineda, si bien en un principio se negó a declarar, no descartó la posibilidad de que la próxima semana amplíe su indagatoria para aclarar su participación en los hechos ocurridos el 20 de octubre, en la cárcel roquense.

Básicamente, el letrado aclaró que el único rol que jugó su defendido esa noche estuvo relacionado con la tarea que realiza en una de las garitas ubicada en el perímetro, y negó cualquier tipo de agresión contra el interno Pablo Torres, quien falleció horas después de la brutal agresión que le provocó un severo traumatismo de cráneo.

Por otra parte, dos integrantes de la asociación "La Cantora", de Viedma, que participaron de un encuentro en la ex alcaidía de Roca como garantes de los internos, fueron detenidos ayer durante dos horas sin motivo alguno, luego de ser interceptados por un control policial cuando regresaban caminando desde el establecimiento de detención hacia el centro de la ciudad.

Diego Candia y Héctor Moyano -padre del joven David Moyano, muerto a fines de 2005 en la cárcel de Viedma- afirmaron que "nos pidieron documentos y se los entregamos, pero igual nos llevaron a la Unidad Tercera, donde nos sometieron a un trato humillante, nos sacaron nuestras pertenencias, nos tomaron las huellas dactilares y nos retuvieron sin autorizarnos a hacer siquiera una llamada telefónica durante dos horas". Candia y Moyano habían llegado desde Viedma a pedido de los internos de Roca.

Mientras tanto, la tensa calma que había en el centro de detenciones se quebró ayer cuando se escucharon varios disparos de escopetas con postas de goma. Estaban dirigidos a un interno que -cerca de las 17:30- comenzó una carrera hacia la muralla norte, y no pudo concretar la fuga.


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