Para Trabajo, la CEB no es una empresa en crisis

Si la respuesta hubiese sido positiva, la cooperativa podría haber realizado suspensiones y despidos a un bajo costo. Ahora debe negociar con los trabajadores la posibilidad de un ajuste, idea que cosecha un fuerte rechazo de los empleados.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- A las dificultades para consensuar con los empleados un plan de ajuste que alivie su difícil situación económica, la CEB sumó un nuevo revés hace pocos días cuando la subsecretaría provincial de Trabajo le rechazó el procedimiento preventivo de crisis.

De haber conseguido la calificación de empresa "en crisis", la prestadora eléctrica hubiera estado en condiciones de practicar suspensiones y despidos a un bajo costo. Pero al cerrarse esa vía debió concentrar todo el esfuerzo en el objetivo de "reducir la masa salarial", que hasta ahora encontró fuerte resistencia entre los trabajadores.

El planteo inicial de la empresa era el de recortar los salarios de sus 200 empleados en una proporción del 20% sobre los montos superiores a los 700 pesos. Deslizó además que la única alternativa a mano era la de despedir a unas 45 personas.

El presidente de la CEB, Roberto Ceaglio, reconoció que luego ese planteo se suavizó mucho. La receta propuesta no prosperó por el rechazo de los distintos gremios que representan al personal y ahora están estudiando "otras reducciones, que pasen por ejemplo por las horas extra o por las contrataciones que se pueden eliminar".

En los hechos, el dictamen de la subsecretaría de Trabajo que les impidió entrar en procedimiento de crisis es una tácita desmentida de la apocalíptica situación patrimonial del que los actuales directivos culpan a sus antecesores. Otro punto de conflicto en la relación con los empleados es el de la deuda por la Bonificación Anual por Eficiencia (BAE) que la empresa no paga desde hace dos años.

Ceaglio dijo que tienen el proyecto de saldar ese incumplimiento con un plan de cuotas, que está lejos de satisfacer a la totalidad de los empleados. Alrededor de 20 ya iniciaron demandas ante la Cámara Laboral para cobrar esa retribución mediante embargos de caja.

A ojos de la conducción de la CEB, lo más urgente es frenar esa ola de juicios y conseguir que el personal "entienda la situación y ponga el hombro".

La CEB tiene un ingreso mensual por facturación eléctrica de unos 2 millones de pesos, pero aún así arrastra un fuerte déficit operativo debido al abultado pasivo bancario y al deficiente desempeño de las sociedades anónimas que le pertenecen.

Según Ceaglio, las negociaciones para refinanciar la deuda con los bancos y con Telecom "está bien encaminada" y a partir de agosto próximo podrán pagar en término los salarios mensuales, que hoy están desembolsando en cuotas con un atraso de hasta 40 días. Señaló que la alternativa a bajar salarios es la de disminuir gastos limitando las horas extra, los francos compensatorios y los servicios tercerizados "entre otras variantes".

Reconoció que la situación de la CEB "es crítica" pero confió en que podrá descomprimirse en parte si se acuerda con los bancos y aumenta la facturación.


Comentarios


Para Trabajo, la CEB no es una empresa en crisis