Parto de urgencia en la escuela de Cuatro Galpones

La directora y docentes atendieron el nacimiento en la sala de profesores. La madre y su beba están internadas en buen estado en el hospital de Roca.



ROCA (AR).- La vida pudo más que toda la crisis educativa ayer en Río Negro. Los encargados de demostrarlo fueron los docentes de Cuatro Galpones, a 16 kilómetros de Roca, que sacaron a relucir toda su voluntad e integridad humana para que una mujer diera a luz en la propia Escuela 35 a su tercer hijo.

La mañana no fue fácil en Paisaniidis, una chacra de Zetone y Sabbag ubicada en la zona sudoeste de Roca. Mercedes Villalobos sabía que la hermanita de Rodrigo y Micaela estaba por llegar y se lo dijo a Daniel Mendoza, su esposo. Con pocos recursos, lejos de todo y nervios al por mayor, lo primero a que atinaron fue avisar en la escuela del barrio, porque el reloj marcaba las 8.30 y en el centro de salud los trabajadores llegan después de las 9.

Otro problema. A pesar de los continuos reclamos , el establecimiento escolar sigue sin teléfono y el celular que los docentes compraron con una “vaquita” no siempre tiene señal. Todos a rezar, mientras la directora Judith Cárdenas caminaba en círculos por el patio para hallar el punto justo que permitiera una comunicación. Unos segundos después lo logró y avisó al hospital que mande una ambulancia.

Como si algo faltara, Mercedes rompió bolsa a las 8.50. Mientras esto pasaba, la vicedirectora detuvo en la ruta a un vecino, pero nadie se animaba a subirla y llevarla. También subió al colectivo que para en la esquina de la escuela, pero ella misma decidió bajar porque no iba a aguantar.

No había alternativas. La sala de parto iba a ser la escuela.

“Las contracciones se repetían cada vez con menos diferencia. La pasamos a la sala de maestros y la apoyamos sobre una mesa. Toda la escuela estaba revolucionada. Los chicos, maestros… fue hermoso ver al bebé cómo se movía para encontrar su posición”, contó Cárdenas.

El maestro Dante Albornoz hizo de partero. La directora, la profesora de educación física Rina Radetich y el marido de Mercedes colaboraron. Gracias a Dios el bebé nació casi sin necesitar asistencia a las 9.05. “Con una lanita atamos el cordón umbilical. Los médicos del hospital llegaron a las 9.10 y sólo tuvieron que realizar los trabajos de posparto. Sólo cuando los profesionales dijeron que todo estaba bajo control hubo festejos porque los docentes se habían “recibido” de parteros.

Mercedes ya estaba internada en el hospital. A su lado, el primer bostezo de Sabrina anunciaba que la nena dormiría y ella recién podría reponerse de un día agitado, pero cargado de solidaridad y valores humanos.

Necesitan un teléfono

Todo salió bien ayer en la Escuela 35 de Cuatro Galpones y ahora todos festejan, pero la falta de comunicación bien podría haber complicado al máximo la situación.

No contar con un teléfono en una escuela pública es algo inadmisible en estos tiempos. Los accidentes entre los alumnos son comunes y los docentes ya no saben cómo hacer para responder a las urgencias. Como si fuera poco, la escuela es referente para todos los vecinos de Cuatro Galpones. Máxime porque en el centro periférico trabajan desde la mañana hasta las 13.30 y luego, el barrio queda nuevamente sin asistencia.

En el sector viven más de 100 familias y la matrícula de la Escuela 35 ronda los 200 chicos.

El hecho desnudó también las falencias de todo el sistema público porque cuando la directora solicitó una ambulancia, desde el hospital respondieron que había una sola disponible y estaba en un accidente, según expresó.


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