Pasión bajo los tres palos

La escuela de arqueros del Pato Nahuelcura sigue creciendo en Río Colorado. Un puesto muy particular y una vocación que se sostiene a lo largo de los años.



Ángel Patricio Nahuelcura lleva cinco años trabajando intensamente con una docena de chicos a quienes les trasmite los secretos del puesto, preparándolos y formándolos como arqueros de fútbol, el puesto conocido como el más ingrato de este deporte.

“Todos sabemos que un error lo pagamos caro. En una mala tarde te pueden hacer muchos goles, y siempre te van a recordar. Pero lo que le enseño a estos chicos es que nunca tienen que bajar los brazos, hay que seguir trabajando para perfeccionarse y estar más seguros bajo los tres palos’’, comentó el ‘‘Pato’’.

Como ex futbolista, luego de 25 años de carrera en los que defendió los colores de la gran mayoría de los clubes de Río Colorado, entrena a los futuros guardametas. Con mucho sacrificio y con los elementos justos, desarrolla su tarea en las canchas auxiliares del club Independiente.

Los chicos se reúnen algunas horas por semanas y los días feriados para revolcarse entre las gramillas buscando la seguridad entre sus manos.

En los equipos locales y en todas las divisiones, difícilmente los arqueros tienen algún trabajo diferenciado o especial para acrecentar sus conocimientos.

‘‘El grupo de chicos que viene a aprender van de los 4 a los 14 años y la mayoría juegan en los clubes en las divisiones inferiores. Con el auge del femenino, tengo previsto que se sumen las chicas a la escuelita’’, señaló el profe.

Durante la entrada en calor Pato les da una charla instructiva para que los futuros arqueros, comiencen a tomar conciencia del lugar importante que ocuparan en una cancha, que no solo tiene que evitar que le conviertan goles, sino también aprender a organizar la defensa y ser los líderes de su equipo. “Alguno de estos chicos tienen un buen futuro” añadió orgulloso.

Los comienzos de la escuela no fueron fáciles, porque al carecer de un espacio propio deambuló por campos de juegos cedidos temporalmente por los clubes. Llegó a utilizar una de las plazas del barrio de Villa Mitre para hacer los trabajos.

Por estos días los entrenamientos se realizan en los predios auxiliares de Independiente, mientras espera la confirmación de lograr un acuerdo para utilizar las instalaciones céntricas de Atlético, que podría darle un espacio más acorde y seguro.

“No son muchos los elementos que tenemos para trabajar y los que faltan los suplantamos utilizando la cabeza para encontrarle una solución. Están justos, no sobran nada y hace unos días Gustavo san Román (intendente de Río Colorado) nos regalo algunas pelotas para los entrenamientos’’, comentó Nahuelcura.

Cada práctica está separada por edades e integrante. “Están separados por grupos y cada uno recibe actividades diferenciadas, porque no se pueden mezclar los grandes con los más chicos y los que están en actividad con los que están recién iniciándose’’, explicó.

‘‘ Trato que los chicos también tengan agilidad con las piernas y brazos para sacar o salir jugando. La idea es que estén ágiles para ir de un palo al otro para evitar que la pelota ingrese al arco, buscando que los que salen de este lugar se diferencien por actitudes y reflejos instantáneos. Con buena condición física para lograr los mejores resultados’’, avisó.

Consejos de arquero

En pleno entrenamiento, Ángel se toma el tiempo para explicar y mostrar personalmente los beneficios de hacer bien los ejercicios para evitar algún daño físico al momento de la caída.

También les dedica una parte importante de los entrenamientos a trabajar la concentración con la ayuda de consejos para ayudarlos a mejorar los rendimientos como arqueros, mostrando una personalidad especial, teniendo valentía para afrontar y frenar algún contraataque del adversario.

Incluso se lo ve charlar individualmente con los pequeños para que mantengan la mirada puesta siempre en la pelota.

Cada unos de los arqueritos cuentan con sus propios guantes que les permiten amortiguar el impacto de las pelotas, pero es común la “queja” de los pequeños por los raspones hechos en los codos al momento de caer haciendo los entrenamientos.

“A mis arqueros trato de enseñarles a ir de un lado al otro, que sepan salir jugando tanto con las manos como con los pies, y tener personalidad para resolver en fracción de segundos.” Enfatizó Nahuelcura.

Pato también trabaja para que los chicos al momento de estar bajo los tres palos tengan autoridad para comunicarse con los defensores de su equipo, que peguen algún grito cuando sea necesario.

“Yo en mi carrera me equivoque infinidad de veces y me convirtieron muchos goles ‘‘pavos’’, que después en el vestuario pensás y te agarrás la cabeza. Por eso trato de trasmitirles mis experiencias a los chicos, para que se equivoquen lo menos posible’’, dijo el profe. “En los partidos los arqueros siempre se puede equivocar, pero nunca debe dudar”.


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