Patrimonio latinoamericano



Que se haya resuelto declarar patrimonio cultural de un país a un tema musical es cuanto menos novedoso. Claro, en el caso que voy a contar hay un trasfondo mucho más complejo que tiene en esta decisión un intento por ponerle fin a una polémica de vieja data Esta semana se supo que Perú declaró al tema musical “El Cóndor Pasa” como patrimonio cultural, cuya música es obra maestra del compositor Daniel Alomía Robles, quien durante muchos años fue erróneamente despojado de semejante privilegio por distintas vías que adjudicaban la autoría del tema a otros intérpretes y compositores. Legítimo lo de Perú, de proteger en este caso un tema musical como se protege una obra de arte o un viejo edificio o una vasta región. Y a decir verdad, es tan legítimo como que el tema debiera ser por la trascendencia que tiene, patrimonio de Latinoamérica. Cada país, sobre todo el corredor andino y Argentina en particular, hicieron de este tema uno de los más escuchados de la historia de lo que se podría llamar sin temor a confusiones, folclore latinoamericano. “El Cóndor Pasa”, un lamento incaico que data de hace casi un siglo (1913), con ritmo de pasacalle, es el mejor reflejo de la música originaria de esta parte del planeta. Bien podría decirse que es la expresión más nítida de la música que distingue a Latinoamérica. Aseguran que en Europa, cuando se recorren las calles de Madrid y de París, suelen escucharse temas del folclore del sur del continente y entre ellos siempre sobresale “El Cóndor Pasa”. A nivel local, se escucharon durante años decenas de versiones de este tema, entre ellas las de aquellos que hacen música del altiplano y una muy buena ofrecida por el zapalino Raúl Di Blasio. En el mundo, tiene contabilizadas más de 4.500 versiones en varios idiomas, algunas de las cuales distan enormemente de la que estamos acostumbrados a escuchar. Este mismo tema se adjudicó en algún momento el norteamericano Paul Simon, según indicó la agencia de noticias AFP. La misma resolución del gobierno peruano también declara de interés cultural la obra de Daniel Alomía Robles (1871-1942), nacido en el departamento de Huánuco y quien produjo casi 900 creaciones folclóricas. Armando Robles Godoy, su hijo y reputado cineasta, recordó a AFP que ‘El Cóndor Pasa’ fue realmente el nombre de una zarzuela dramática que su padre compuso en 1913, en cuya parte final del primer acto incluía la tonada musical que luego se inmortalizó como canción incaica. “Realmente mi padre -dijo Armando Robles- nunca tocó ni hizo que se entonara El Cóndor Pasa así como lo conocemos”. Fue en 1970, cuando la pieza ya era “reconocida nacional e internacionalmente”, según reseña la resolución del INC, cuando Paul Simon le puso letra y fue grabada como obra suya por el dúo Simon & Garfunkel. Incluso hay grabaciones de la época en las que ‘El Cóndor Pasa’, figura como creación de Simon sin siquiera mencionarse a Daniel Alomía Robles. “Al año siguiente, la familia entabló una acción judicial y las cosas se pusieron en su lugar: Alomía Robles autor de la música y Simon de la letra”, dijo Robles Godoy. Cuántas obras más hay en el patrimonio latinoamericano que nadie se encargó de proteger. Tal vez sea el punto de partida.

Jorge Vergara jvergara@rionegro.com.ar


Comentarios


Patrimonio latinoamericano