Pelea entre la cúpula palestina y la esposa de Arafat
Altos dirigentes viajan a París para ver su estado real.
Los principales miembros del gobierno palestino decidieron viajaron ayer a París ayer para visitar por primera vez a Yasser Arafat, pese a que las declaraciones de su esposa Suha, acusándolos de querer «enterrar en vida» al dirigente, provocaron un tremendo malestar entre los responsables.
Las afirmaciones de Suha, de la que Arafat vive separado desde hace años pero que no se ha separado del lecho de hospital del dirigente en los últimos días, provocaron una convulsión en la dirección palestina, deseosa de mostrarse unida ante el mundo entero en estos momentos delicados.
El viaje a París del primer ministro Ahmed Qurei, alias Abu Ala, y de Mahmud Abas, alias Abu Mazen, número dos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) estuvo a punto de anularse pero el deseo de los responsables de tener noticias de primera mano sobre el estado de salud del líder palestino fue más fuerte que todo lo demás.
Con varias horas de retraso, la delegación, en la que también está incluido el ministro de Relaciones Exteriores, Nabil Chaath y el presidente del Parlamento palestino, Rauhi Fatuh, salió de Ramala rumbo a París.
Hoy por la tarde, todos ellos serán recibidos por el presidente Jacques Chirac y el ministro de Relaciones Exteriores Michel Barnier, que siempre consideraron a la actual Autoridad Palestina como un interlocutor válido, pese a las reticencias israelíes y estadounidenses.
Suha Arafat, de 41 años, madre de la única hija d Arafat, acusó a esta delegación de planear un complot contra su marido y de hacer todo lo posible para heredar el poder antes de tiempo. «Abu Ammar (nombre de guerra de Yasser Arafat) va bien y volverá a su patria (…) Un puñado de personas que desea heredar su poder vienen a París para intentar enterrarlo vivo», aseguró a la cadena de televisión Al Yazira.
Irónicamente, el caos y la confusión que estos dirigentes se esfuerzan en impedir en los territorios en caso de muerte del dirigente ya comenzaron y no precisamente entre los ciudadanos palestinos, sino entre sus propios dirigentes. «Sus críticas confirman las divergencias en el seno de la Autoridad Palestina y las diferencias entre la esposa del presidente y el gobierno», lamentó el portavoz del grupo radical Yihad islámica, Jaled Al Batch.
Según estos responsables, el hecho de que sea la familia del enfermo la que controle la información sobre su estado de salud, como estipula la ley francesa, tampoco arregla la situación. «No es normal que haya bloqueado todas las informaciones sobre la salud de Arafat desde hace diez días. Nadie le ha dado poder para ayudar al presidente en su vida política», recordaron otros responsables. (AFP/DPA)
En Gaza, todos contra Suha
Ambiciosa, superficial, traidora, infiel y otros insultos más duros fueron los apelativos usados por los habitantes y responsables políticos de Gaza ayer para describir la actitud de Suha Arafat, esposa del líder palestino, que según ellos monopoliza y oculta informaciones sobre el estado de salud del dirigente.
«Suha Arafat se está metiendo donde nadie le llama. No tiene ninguna responsabilidad sobre el gobierno palestino, sobre todo después de haber desaparecido durante diez años de la vida de nuestro presidente», afirmó Ghazy Hamad, responsable del diario Al Ressalah (La carta), publicación oficial del movimiento radical Hamas.
La esposa de Arafat, de la que vive separado y con la que tiene una hija de corta edad, declaró a la cadena Al Yazira que los dirigentes palestinos «están enterrando en vida» a Yasser Arafat con el único fin de heredar el poder.
Sus declaraciones estuvieron a punto de anular la visita a París del primer ministro Ahmed Qureia, del número dos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Mahmud Abbas, y del ministro de Relaciones Exteriores, Nabil Chaath, que finalmente emprendieron su viaje. Dinero, poder, despecho o afán de protagonismo, los responsables de diferentes movimientos palestinos intentaron encontrar una explicación a las acusaciones de esta misteriosa mujer, que no se separa del lecho de hospital de Yasser Arafat desde su hospital a París. Para Yahiya Rabah, antiguo representante diplomático palestino en Yemen y actual consejero de la Autoridad Palestina, «Suha Arafat desea asegurarse de que su hija y ella gozarán de buenas condiciones de vida una vez que el dirigente desaparezca».
«Para nosotros esta situación es novedosa y hay un desamparo legal absoluto. Si (el presidente francés Jacques) Chirac muere mañana, está establecido a qué tendrá derecho su viuda, pero en el caso palestino no», subrayó. «La gran pregunta es por qué Suha aparece ahora, en el último minuto, después de haber abandonado a Yasser Arafat mientras estuvo confinado en Ramala. ¿Qué beneficios espera obtener para ella y su hija?», se preguntó Hamad Para el portavoz de la Yihad islámica, Jaled Al Batch.
(AFP)
Los principales miembros del gobierno palestino decidieron viajaron ayer a París ayer para visitar por primera vez a Yasser Arafat, pese a que las declaraciones de su esposa Suha, acusándolos de querer "enterrar en vida" al dirigente, provocaron un tremendo malestar entre los responsables.
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