Perdió Agassi: ¿fue el adiós a París?
PARIS (DPA) – ¿Fue el adiós a París? André Agassi se despidió ayer lesionado y al borde de las lágrimas en su décimo séptimo Roland Garros. Aunque logró evitar con habilidad responder a las elípticas preguntas de la prensa, la sensación es que fue su último partido en el Abierto de Francia.
«Sacar era doloroso, moverse, estar de pie… Incluso sentarse», confesó el ex número uno del mundo después de perder ante el finlandés Jarkko Nieminen, surgido de la clasificación, por 7-5, 4-6, 6-7 (6/8), 6-1 y 6-0 en el mayor impacto de la jornada.
Pocas veces se vio tan frágil a Agassi, quien jamás impresionó por su físico, pero sí por su precisión e intensidad en el juego.
Ayer llegó a jugar dos horas en gran nivel, pero en cuanto el nervio ciático lo traicionó, todo se acabó rápidamente, ante un desilusionado público en la cancha central.
Agassi logró ayer el récord de Grand Slams jugados, cincuenta y ocho, pero tenía pocas razones para festejar.
Durante el partido las lágrimas se asomaron a sus ojos, el dolor era evidente, y después de consumarse la derrota se fue rápido. No tardó demasiado en llegar al contacto con la prensa.
Pálido, vestido con una chaqueta deportiva blanca, sin camiseta y con un trozo de pañuelo de papel pegado a su barbilla, la imagen del estadounidense era entre penosa y grotesca.
Parecía más viejo que sus 35 años. Campeón de Roland Garros en 1999, Agassi es uno de los apenas cinco jugadores en la era abierta del tenis que lograron ganar cada uno de los cuatro Grand Slam. Desde el año último recibe periódicas inyecciones de cortisona para evitar el dolor.
¿Vale la pena sufrir así? «Bueno, las inyecciones demoran sólo diez minutos… Si se trata de una cada tres meses es tiempo bien invertido», respondió con humor.
El dolor, según Agassi, «va de la parte alta de la cadera hasta el tobillo». Con bajas temperaturas como las de ayer, las cosas son peores aún.
Contando con una familia, dos hijos, una fundación, ¿no tiene suficientes motivaciones? Agassi volvió a evitar la respuesta, pero dejó una reflexión. «Las cosas son ahora más duras que nunca. No estoy disfrutando ahora, no disfruto de estar en la cancha así», confesó y se marchó.
PARIS (DPA) - ¿Fue el adiós a París? André Agassi se despidió ayer lesionado y al borde de las lágrimas en su décimo séptimo Roland Garros. Aunque logró evitar con habilidad responder a las elípticas preguntas de la prensa, la sensación es que fue su último partido en el Abierto de Francia.
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