Peritos de la Corte describieron los errores cometidos

Resaltaron todo lo que se hizo mal al atender al joven. Los imputados están cada vez más comprometidos.



"¿Puede decirnos si esta muerte pudo haberse evitado y en ese caso desde cuándo?", le preguntó el juez Guillermo Baquero Lazcano a uno de los peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

- "En cuadros tan agudos uno no puede hacer futurología, pero sí sabemos las cosas que no se debieron hacer y que le restaron chances al paciente", le respondió el forense Felipe Bruno. A su entender, hubo un daño inicial en quirófano (falla en la ventilación) y luego se agregaron otras circunstancias que "empeoraron" al joven.

Bruno, María Alejandra Preibisch y Héctor Papagni analizaron la historia clínica de Facundo Pablo (18) y hablaron de las "omisiones y medidas terapéuticas inadecuadas" que hubo desde que Facundo tuvo un paro cardíaco y edema agudo de pulmón, en quirófano, hasta que murió en menos de 24 horas en terapia intensiva en el sanatorio Río Negro, en abril de 2004.

"No consta que haya utilizado capnografía". Explicaron que de los registros del quirófano no se desprende que Pablo Kirilovsky, el anestesiólogo imputado, se haya valido de este equipo para medir los niveles de dióxido de carbono. Se presume que una falla en la ventilación (intoxicación por dióxido de carbono) fue la que originó el paro.

"No se especificó qué tipo de paro cardíaco tuvo". Refirieron que no se detalló en el parte si fue en asistolia, fibrilación ventricular o actividad eléctrica sin pulso. Y que esta información era fundamental para el tratamiento en terapia intensiva.

"No se desconectó la asistencia respiratoria mecánica para ventilar al paciente con ambú". Precisaron que cuando Facundo tuvo el paro en quirófano se debió realizar un cambio a respiración manual. Kirilovsky en su defensa había dicho que se encontraba sin personal capacitado para colaborar con los masajes cardíacos, que también debió efectuar. Pero Bruno desplomó su fundamento: "hasta la persona que limpia podía realizar los masajes".

"No hubo seguimiento de los gases". Aseguraron que "era indispensable realizar un seguimiento gasométrico" ante el cuadro que presentaba el paciente.

"Nos llamó la atención la diferencia de evaluación entre el anestesiólogo a la salida de quirófano y cómo lo recibe el médico terapista como así también la diferencia de horario". Bruno expresó que "el médico de terapia describió a un paciente y el anestesiólogo a otro". En base a lo asentado, los forenses se inclinaron por presumir que lo anotado por el terapista se ajustaba más a lo real. Cuestionaron que la historia clínica "estaba incompleta y no era descriptiva".

"Estimamos que la extubación realizada con un paciente hemodinámicamente inestable resultó precoz". Tras el paro en quirófano, Facundo pasó de asistencia mecánica a manual y luego otra vez a mecánica en terapia intensiva. Pero alrededor de las 16 lo extubaron. Los peritos expresaron que ni siquiera había condiciones para rea

lizar la prueba de respiración espontánea para una posterior extubación. Pero lo extubaron. Luego de esta práctica, "que fue absolutamente inadecuada", el joven entró en insuficiencia respiratoria nuevamente y debieron reintubarlo. A criterio de los peritos, esta reintubación fue "tardía".

"Se le realizó una expansión generosa". No se consignó en la historia clínica que se haya hecho un control de la presión venosa central para realizar esta medida. En un paciente con edema agudo de pulmón "no se lo puede expandir generosamente con líquido. Y la sobrecarga de líquido fue descomunal", dijo Bruno.

Los forenses no se atrevieron a decir que se actuó "por ensayo y error" como lo hicieron los peritos de la querella el viernes, pero sus conclusiones no fueron muy alejadas.

Hoy declarará personal del sanatorio. (AC).

 

 

 

 


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