Personajes de la vida real

Redacción

Por Redacción

Atractivos por su importancia histórica o por el impacto que tuvieron en un momento determinado de la evolución política de sus países, muchos personajes han visto reflejada su vida o un fragmento de ésta en la televisión, lo quisieran o no. Las miniseries y los telefilmes son los formatos elegidos para las producciones basadas en “hechos de la vida real” que casi siempre provocan amores y odios. “The Kennedys” y “Game Change”, dos de la últimas estrenadas, son un fiel reflejo de esto. “The Kennedys” tuvo su propia historia. La miniserie de ocho capítulos fue encargada por “History Channel” como una saga sobre una de las familias más influyentes en los EE.UU. en el siglo XX, pero la misma cadena luego la rechazó y se negó a estrenarla por considerarla “falta de rigor” histórico y ante la andanada de críticas adversas que tuvo antes de que se emitiera. Finalmente ReelzChannel puso al aire la costosa producción que se centró tanto en la política, como en las tragedias y conflictos familiares. Una reconstrucción de época que fue eficiente, un Greg Kinnear que estuvo correcto como John Kennedy y una gélida Katie Holmes que no logró capturar la intensidad de Jacqueline Lee Bouvier fueron los pilares de este proyecto fallido que en la Argentina emitió A&E. “Game Change”, el telefilme de HBO, entrega una interpretación fabulosa de Julianne Moore en su papel de Sarah Palin. Se mete en los entresijos de la campaña a la presidencia de John McCain (Ed Harris) en 2008 y cómo se eligió a Palin como compañera de fórmula. Comienza con una entrevista a Steve Schmidt (Woody Harrelson) el encargado de campaña que va hilando sus recuerdos a través de imágenes de archivo de los actos de Obama y muy buena reconstrucción de los mítines políticos republicanos. Recuerdos que llevan a un velado ‘mea culpa’. El filme expone a Palin como una gobernadora poco preparada para enfrentar los grandes temas y con gran desconocimiento de la política exterior norteamericana. Elegida para aumentar el voto femenino y mantener los votos de la base más conservadora del partido Republicano, durante la campaña será ridiculizada en tevé y perderá la confianza de los asesores que intentaron prepararla para los debates y apariciones ante la prensa, quienes ante algunas de sus actitudes llegarán a dudar de su salud mental, aunque ella gane en popularidad. Con buen ritmo, bien actuado, el filme -criticado por Palin y McCain aunque dicen no haberlo visto- tiene una línea clara: cuestionar cómo eligen los candidatos a la vicepresidencia los partidos políticos estadounidenses, la poca importancia que generalmente se le da a sus convicciones y preparación, mientras su inclusión sirva para atraer votos de algún sector de la sociedad al que no llegan las cabezas de fórmula.


Atractivos por su importancia histórica o por el impacto que tuvieron en un momento determinado de la evolución política de sus países, muchos personajes han visto reflejada su vida o un fragmento de ésta en la televisión, lo quisieran o no. Las miniseries y los telefilmes son los formatos elegidos para las producciones basadas en “hechos de la vida real” que casi siempre provocan amores y odios. “The Kennedys” y “Game Change”, dos de la últimas estrenadas, son un fiel reflejo de esto. “The Kennedys” tuvo su propia historia. La miniserie de ocho capítulos fue encargada por “History Channel” como una saga sobre una de las familias más influyentes en los EE.UU. en el siglo XX, pero la misma cadena luego la rechazó y se negó a estrenarla por considerarla “falta de rigor” histórico y ante la andanada de críticas adversas que tuvo antes de que se emitiera. Finalmente ReelzChannel puso al aire la costosa producción que se centró tanto en la política, como en las tragedias y conflictos familiares. Una reconstrucción de época que fue eficiente, un Greg Kinnear que estuvo correcto como John Kennedy y una gélida Katie Holmes que no logró capturar la intensidad de Jacqueline Lee Bouvier fueron los pilares de este proyecto fallido que en la Argentina emitió A&E. “Game Change”, el telefilme de HBO, entrega una interpretación fabulosa de Julianne Moore en su papel de Sarah Palin. Se mete en los entresijos de la campaña a la presidencia de John McCain (Ed Harris) en 2008 y cómo se eligió a Palin como compañera de fórmula. Comienza con una entrevista a Steve Schmidt (Woody Harrelson) el encargado de campaña que va hilando sus recuerdos a través de imágenes de archivo de los actos de Obama y muy buena reconstrucción de los mítines políticos republicanos. Recuerdos que llevan a un velado ‘mea culpa’. El filme expone a Palin como una gobernadora poco preparada para enfrentar los grandes temas y con gran desconocimiento de la política exterior norteamericana. Elegida para aumentar el voto femenino y mantener los votos de la base más conservadora del partido Republicano, durante la campaña será ridiculizada en tevé y perderá la confianza de los asesores que intentaron prepararla para los debates y apariciones ante la prensa, quienes ante algunas de sus actitudes llegarán a dudar de su salud mental, aunque ella gane en popularidad. Con buen ritmo, bien actuado, el filme -criticado por Palin y McCain aunque dicen no haberlo visto- tiene una línea clara: cuestionar cómo eligen los candidatos a la vicepresidencia los partidos políticos estadounidenses, la poca importancia que generalmente se le da a sus convicciones y preparación, mientras su inclusión sirva para atraer votos de algún sector de la sociedad al que no llegan las cabezas de fórmula.

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