Piden perpetua para el supuesto asesino del vigilador cipoleño
La defensa solicitó 9 años de pena por “homicidio simple”.
ROCA (AR).- Por el asesinato del vigilador de Cipolletti Adrián Sánchez (51), la fiscalía pidió ayer la pena de prisión perpetua contra el único imputado, Alejandro Fidel Castro (28). El representante del Ministerio Público Eduardo Scilipotti consideró probado que el asesinato ocurrido el 5 de junio del año pasado en las afueras de Allen fue agravado “por alevosía” y “criminis causa”. El defensor de Castro, por el contrario, sostuvo en su alegato final que se trató de un “homicidio simple” y pidió para el joven una pena de 9 años de cárcel, contemplando que su cliente no tiene antecedentes y que es adicto a las drogas desde la adolescencia. También planteó el defensor, Oscar Pineda, que se declare nulo casi todo el proceso porque la primera y única confesión del acusado fue recibida en la fiscalía de Allen minutos después de la detención, sin un abogado que defienda sus intereses. Será la Cámara Criminal Tercera de Roca la encargada de dictar la sentencia y darla a conocer el próximo 25 de marzo. El cuerpo de Sánchez fue descubierto a orillas del canal principal de riego de Allen poco después del crimen. Presentaba dos disparos en la cabeza. Según las pericias, las balas fueron disparadas a no más de 40 centímetros de distancia y salieron del revólver calibre 32 de la propia víctima, quien trabajaba como vigilador privado. El arma, según la acusación fiscal, se la había apoderado Castro mientras recorría distintos bares de Cipolletti junto con la víctima, horas antes del fatal suceso. La imputación afirma que Castro habría obligado a Sánchez, bajo amenazas con el revólver, a conducirlo en su moto desde Cipolletti hasta Allen “para comprar merca”. Ambos descendieron a la orilla del canal para orinar y fue en ese momento que el imputado, “aprovechando el estado de indefensión de la víctima” emprendió el ataque. Luego -siempre según el criterio del fiscal- se apoderó de la moto de Sánchez y escapó de la escena, abandonando el cuerpo dentro del agua. La versión que brindó Castro en la audiencia de ayer fue muy distinta. Dijo que el primer disparo (en la nuca) fue “accidental” y que se produjo cuando golpeó a Sánchez en la cabeza con el arma, y que el segundo balazo (en la frente) lo disparó cuando la víctima, ya herida, se le “abalanzó” para atacarlo. También sostuvo que todos los testigos que lo comprometieron (incluido el fiscal de Allen Ricardo Romero) mintieron para perjudicarlo y aseguró que no tuvo intención de robar y revender la moto, lo que según el fiscal sería el segundo agravante del crimen.
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