Plan de desarme, todavía sin resultados en Somalia



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Un niño somalí y soldados etiopíes recorren las calles de una ciudad somalí.

MOGADISCIO.- Ningún miliciano somalí se presentó ayer para entregar sus armas en los dos centros instalados en Mogadiscio por el gobierno somalí, que pidió un desarme voluntario hasta el próximo jueves, constataron periodistas de la AFP.

En el primer centro, en Villa Baidoa, al sur de la capital, sólo había soldados etíopes con los tanques de asalto con que recuperaron Mogadiscio a los islamistas el 28 de diciembre, junto con las fuerzas gubernamentales somalíes. El antiguo puerto, el otro centro de entrega, situado en la otra punta de la ciudad, estaba ocupado tan sólo por niños que jugaban al fútbol.

El primer ministro somalí, Ali Mohamed Gedi, ha dado tres días a los milicianos para desarmarse voluntariamente, tras los cuales ha amenazado con “hacer uso de la fuerza” si la respuesta es negativa.

“Vamos a tener que hacer uso de la fuerza. La gente no quiere abandonar sus armas. Hay mucha desconfianza entre los somalíes”, dijo bajo anonimato un miembro del entorno de Gedi.

El alcalde de Mogadiscio, Mahmud Hassan Ali, repuesto en el cargo por el gobierno tras haber sido destituido por los islamistas cuando tomaron el control de la capital, cree que los somalíes “tienen la costumbre de vivir con armas”.

“Hasta los Tribunales Islámicos han tenido que emplear la fuerza, sin lograrlo completamente. El problema es que, sin seguridad, no podemos comenzar la rehabilitación de Mogadiscio”, apuntó la fuente.

Antes de abandonar la capital ante la inminente llegada de las fuerzas gubernamentales etíopes y somalíes, los islamistas abrieron todos los depósitos donde habían almacenado las armas, principalmente fusiles, que habían confiscado previamente a milicianos.

El gobierno anunció también ayer que pronto se abrirá una parte de las fronteras, lo que parece un signo de que la hasta ahora débil administración pretende afianzar su autoridad sobre el anárquico país. (AFP)


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