Polémica por una acusación de racismo



El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, debió salir al cruce de las declaraciones de algunos de sus propios partidarios y señaló que no cree que la ola de tensión que muestra actualmente la política estadounidense tenga algo que ver con el color de su piel.

El portavoz de Obama, Robert Gibbs, instó a la calma después de que el ex presidente Jimmy Carter afirmara que el racismo estaba impulsando las manifestaciones contra Obama y contra la retórica sobre la reforma de la salud propugnada por el mandatario .

“El presidente no cree que las críticas se originen en el color de su piel”, expresó Gibbs. “Entendemos que la gente pueda discrepar de algunas decisiones que se han tomado y de algunas de las medidas extraordinarias que este gobierno tuvo que adoptar” debido a la crisis, dijo.

En una entrevista con NBC Carter, quien hace más de tres décadas fue gobernador del estado sureño de Georgia, dijo que “una gran parte de la intensa animosidad que se expresa hacia el presidente tiene que ver con que él es negro, que es afroamericano”. “Yo vivo en el sur y he visto al sur hacer mucho camino”, agregó Carter “Pero aún existe un sentimiento compartido por muchos blancos de que los afroamericanos no están calificados para dirigir este gran país”, agregó.


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