Maniatan al cura, le piden perdón y lo asaltan

El párroco y un amigo fueron encañonados. Robaron el dinero de la campaña "Más por menos".

12 sep 2006 - 00:00

CATRIEL (ACA).- Un insólito hecho se registró el domingo a la noche en esta ciudad, cuando dos delincuentes maniataron al párroco de Catriel y a un amigo, y se robaron el dinero recaudado en la colecta "Más por menos" que se realizó durante el fin de semana.

El hecho ocurrió en la casa del sacerdote, y a punta de pistola lo obligaron a entregar lo recaudado en la colecta.

Según comentó el cura Temer Muckler, los malvivientes se llevaron 3.200 pesos entre monedas y billetes de distinto valor.

La noticia de este nuevo asalto corrió como un reguero de pólvora y causó malestar en la ciudad, ya que el cura es una persona muy querida por toda la comunidad.

Con este nuevo asalto, la Policía de Catriel fue puesta nuevamente en el ojo de la tormenta por la opinión pública que pide que de una vez por todas se detenga a los asaltantes que desde hace un tiempo tiene a maltraer, principalmente a los comerciantes de la ciudad.

En el momento del asalto, el cura estaba acompañado por Luis Mendoza, integrante de la comunidad católica de la localidad, quien fue el encargado de transportar el dinero luego de finalizada la colecta desde el lugar donde se realizó el recuento final del dinero hasta la casa del párroco, pues éste último tenía que depositar el efectivo al día siguiente en una entidad bancaria. Los asaltantes se fueron del lugar dejando al religioso y a su acompañante atado de pies y manos.

"Cuando salgo a despedir a Luis Mendoza a la puerta de la casa, veo una mano con una pistola y escucho a una persona que dice 'no me mires, entren y arrójense al piso'. Con Luis nos tiramos boca abajo y estas dos personas nos ataron con cables y alambres para que no nos moviéramos y nos taparon la cabeza con una toalla.

Uno de ellos, el de más corta edad, estaba muy exaltado por lo que yo le pedí a la otra persona que se veía más calma, y al parecer era el que llevaba la 'voz cantante', que tranquilizara a su compañero ya que me preocupaba mucho que éste chico que estaba tan nervioso le fuera hacer daño a mi compañero Luis".

El sacerdote dijo que "nos apoyaban continuamente el caño de las armas en la nuca y nos pedían que no levantáramos la cabeza. En un momento me imagine lo peor ya que escuchamos el ruido del cerrojo del arma, pero por suerte no nos agredieron. En varias oportunidades me dijeron 'perdonenos padre, sabemos que lo que hacemos está mal, pero tenemos familia que mantener y alimentar'. Cuando me decían eso yo me tranquilice un poco".

"Me pedían plata y oro, se ve que pensaban que el copón que se usa para las misas es de oro, y no es así".

"Luego se dieron cuenta que no había más de lo que ya tenían, que era el dinero de lo recaudado en la colecta 'Más por menos', lo pusieron en una bolsa. Con Luis esperamos unos minutos, salimos y paramos un auto. El conductor nos ayudó a desatarnos y realizamos la denuncia en la comisaría", comentó Temer Muckler que todavía no sale del asombro.

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