Perdió 33.000 pesos con "el cuento del tío"

Idéntica estafa se cometió hace cuatro meses

08 feb 2008 - 00:00

NEUQUÉN (AN).- La historia es la misma de hace cuatro meses: un aviso en el que se ofrece un aserradero portátil a un precio irresistible para quienes trabajan en el rubro. Tras el llamado telefónico al vendedor, el comprador concreta una entrevista y efectúa la operación, pero una vez con el dinero en la mano, el vendedor desaparece, no contesta el teléfono, en su domicilio nadie abre la puerta y el aserradero portátil no aparece. El final se repite: un hombre estafado en 33.000 pesos mediante el viejo pero aún efectivo "cuento del tío".

Una nueva estafa fue denunciada el miércoles último en la comisaría Segunda de la capital neuquina, y es la segunda en la que una mujer es acusada de cometerla.

La anterior estafa fue en octubre del año pasado, por un monto superior, aunque también con la misma metodología y similar "anzuelo". Por eso, los investigadores están tratando de establecer si se trata de la misma mujer.

El damnificado tiene 29 años y llegó desde otra ciudad del sur del país para hacer la operación. Según informó el comisario Ernesto Soto, jefe de la comisaría Segunda, denunció que tras contactarse con la vendedora vía telefónica luego de ver un aviso, se reunió con ella en un departamento de la calle J. J. Lastra al 350.

Allí la vendedora le recibió los 33.000 pesos de la operación, previo aviso de que sólo aceptaba efectivo.

Con la plata en la mano, se fue prometiendo volver para ultimar los detalles de la entrega del aserradero portátil. Pero no regresó, y en su teléfono no volvió a contestar.

 

El antecedente

 

En la estafa anterior el damnificado fue un hombre de Chos Malal que, también luego de ver el aviso, llamó para concretar la compra del aserradero portátil.

En este caso el damnificado viajó hacia esta capital y le entregó el dinero a la mujer en la casa de ella, en el barrio Valentina Sur. En total le pagó 60.000 pesos.

Tras recibir el efectivo, la mujer, de 47 años, le pidió que la esperara porque tenía que ir a buscar la llave del depósito donde estaba guardado el aserradero portátil.

Pero al volver, la falsa vendedora le planteó que no la había hallado y le solicitó que volviera después. Nunca más le abrió la puerta al comprador y tampoco contestó los lla

mados telefónicos que le hizo.

Esta metodología de estafa ha sido denunciada en varias ocasiones por damnificados en esta ciudad. Sin embargo, como no hay comprobantes de las operaciones comerciales ni otros elementos de prueba que permitan sostener la acusación contra los estafadores, en pocos casos han podido ser apresados y menos, juzgados.

El departamento de Delitos Económicos, el área policial encargada de intervenir en estos casos, ya fue notificada de la denuncia para que inicie la investigación del hecho.

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.