“Política partidista en gremios no, en el comité sí”
Deseo expresar mi opinión respecto de las organizaciones gremiales cuyos dirigentes se identifican con un determinado partido político. En carta de lectores leí la opinión de un dirigente de la Fraternidad, donde pide votar por uno de los candidatos. El que escribe, exconductor e inspector de locomotora, fue afiliado al gremio. Ingresé al ferrocarril Sarmiento en 1952, respeté los estatutos y recuerdo uno de sus artículos que prohibía la participación en política partidista, credos y religiones. Ahora veo que está todo modificado, hasta el reglamento de elecciones, que no permitía relaciones de sus dirigentes y no existían listas de color político ni sábanas. Se elegía a los mejores, sin ver su idea política y, luego de cumplir sus tres años de mandato volvía a la conducción de locomotora y permitía a otro afiliado que continuara al frente. Esta es la forma en que debería ser en todas las organizaciones gremiales. ¿Cómo se entienden los gremios que están dirigidos hace 20 ó 30 años por los mismos? ¿No piensan que están despreciando a otros compañeros afiliados capaces de dirigir la organización y que ellos no son imprescindibles? Está claro que usan al gremio como trampolín para postularse a un cargo político. Recuerdo que mi padre me contaba que, en los años en que los ferrocarriles eran ingleses, los gremios solamente defendían su fuente de trabajo, porque si a la empresa le iba bien a ellos también y además defendían sus derechos y libremente discutían condiciones de trabajo y salarios. Después, en el año 1948, cuando el Estado compró los ferrocarriles, todo se derrumbó. Continuaron funcionando por inercia, el Estado perdía millones por día; no podía ser de otra manera, una empresa que es dirigida por incapaces del partido de turno no puede funcionar. Les daré un dato: las compañías inglesas tenían verdaderos empresarios directores de la empresa; por ejemplo los planteles de personal eran los necesarios para el correcto funcionamiento de los servicios cumpliendo perfectamente con la ley y el reglamento 2873. Todo lo contrario cuando pasó el Estado, que se triplicaron los planteles. Yo lo viví, tenía 18 años en 1952. En el taller de Haedo era un escándalo. Total indisciplina; mucho mate y poco trabajo. Algunos maquinistas, cuando tomaban servicios, rompían algo de la locomotora y no salían con el tren por pérdida de su ruta; dejaban servicio ese día, no trabajaban y cobraban igual. Esta historia se parece a la actualidad en Aerolíneas Argentinas: grandes pérdidas del Estado, inflada de personal innecesario cobrando grandes sueldos que pagan los contribuyentes. Otra pérdida por la participación del gremio en política partidista es la de jubilación. En mi caso tengo 83, aporté 38 años y no llego a cobrar el 30% del haber del maquinista en actividad. He reclamado solicitando la actualización de mis haberes, Anses siempre lo rechazó. Qué distinto era cuando la caja de jubilaciones era administrada en forma privada. La misma tenía superávit , otorgaba préstamos para las viviendas y pagaba el 100% al jubilado. Lamentablemente el gremio permitió que el gobierno de Perón metiera las manos, estatizó la caja y se perdió todo. Román Héctor Manuel DNI 4.815.650 – Allen
“El gremio permitió que el gobierno de Perón metiera las manos, la caja se estatizó y se perdió”.
Román Héctor Manuel DNI 4.815.650- Allen