El FMI sigue retrasando un desembolso de U$S 1.000 millones y Caputo viaja a reunión clave

Pese a los elogios mutuos y a las declaraciones de inmejorable convivencia, lo concreto es que el organismo tiene frenado el giro correspondiente a la última revisión.

Por Roberto Pico

Más allá del reparto de elogios y de declaraciones de ocasión, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue postergando la aprobación de la última revisión del acuerdo en curso y mantiene frenado el giro de U$S 1.000 millones. Esto significa un virtual freno al programa vigente.

Si bien el contacto entre los técnicos es diario, en los próximos días se prevé un encuentro directo del ministro de Economía, Luis Caputo, con la titular del organismo, Kristalina Georgieva, en Washington.

Será en el marco de la Reunión de Primavera del FMI y del Banco Mundial que se desarrollará entre el lunes 12 y el jueves 16 en la capital de los Estados Unidos.

Aunque ese encuentro estará dominado por la guerra en Medio Oriente y sus consecuencias económicas y financieras a nivel global, el caso de la Argentina será un partido aparte.

El FMI mandó al staff técnico a Buenos Aires en los primeros días de febrero para avanzar en la auditoría del programa y en los parámetros del “Artículo 4” (una revisión de rutina que el organismo realiza a todos sus países miembros una vez al año).

Tras esa visita, el viceministro José Luis Daza viajó a la sede del FMI para seguir las conversaciones y cerrar la revisión. Sin embrago, desde ese momento no hubo más avances.

Dos semanas atrás, la portavoz del organismo, Julie Kozack se presentó en la conferencia de prensa quincenal que ofrece el FMI y fue esquiva con las respuestas sobre Argentina.

Se limitó a decir que cuando hubiera novedades acerca de la revisión se iba a comunicar.

Tras su trabajo en Buenos Aires y en Washington, el staff del FMI debía elevar al Directorio la recomendación de la aprobación de esta etapa lo cual dispara el envío de U$S 1.000 millones. Sin embargo, ese reporte, que suele presentarse dos o tres semanas después de concluidas las conversaciones, aún no fue firmado.

Si bien ponderó la firmeza del Gobierno argentino para mantener el superávit fiscal, Kozack esquivó la respuesta acerca de la serie de datos negativos que se vienen acumulando en indicadores clave: caída de la recaudación, aceleración de la inflación y retracción en el nivel de actividad.

Kozack también evitó responder sobre las “dispensas” por incumplimiento del programa que le deberá otorgar el FMI a la Argentina. Uno de ellas será por la meta de acumulación de reservas, que está absolutamente desfasada, con un desvío de U$S 11.000 millones.

La pretensión de Argentina con las reservas


Aunque de forma elíptica, en declaraciones anteriores Caputo admitió que este es un punto de conflicto con el FMI. Argentina pretende que las metas de reservas se computen en forma anual y no trimestral debido a que ciertas cuestiones de estacionalidad pueden complicar los objetivos. Argumento entendible, pero que puede zanjarse incluyendo ese criterio en la diagramación como ya se realizó en otras oportunidades.

Por otro lado, no se conoce la opinión del FMI acerca del actual programa monetario y cambiario, donde el Banco Central compra reservas, pero no acumula porque las utiliza para pagar deuda. No se puede descartar que el organismo pretenda un mayor nivel de compras que lleve el tipo de cambio a un valor más alto.

Por lo tanto, en lo concreto, el FMI frenó el programa con Argentina al demorar los desembolsos. Cabe recordar que la revisión que se inició en febrero venía de dos postergaciones, una en diciembre de 2025 y otra en enero de 2026.

Pese a esta situación, el Gobierno nacional canceló en tiempo y forma el vencimiento de U$S 830 millones de febrero, que golpearon las reservas internacionales. En abril enfrenta un pago menor de U$S 32.000, mientras que en los primeros día de mayo deberá cancelar otros U$S 800 millones.

De allí que las negociaciones que se encaren en los próximos días serán clave para que al menos se obtengan los fondos para atenuar el impacto del pago del mes próximo.

Caputo viajará acompañado por todo el equipo económico, incluyendo al presidente del Banco Central, Santiago Bausili.

Si bien este es un tema que aún no está pleno en el radar de los analistas, comienza a cobrar cuerpo la opción de que el estancamiento del riesgo país en la zona de los 600 puntos y la imposibilidad del gobierno de tomar deuda en el mercado internacional se relacione con esta distancia con el FMI.

Dada las circunstancias y la injerencia de los Estados Unidos en el organismo, el enfriamiento no se realiza de manera formal sino que se da a conocer mediante una acción: “No hay plata”.

Corresponsalía Buenos Aires.


Más allá del reparto de elogios y de declaraciones de ocasión, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue postergando la aprobación de la última revisión del acuerdo en curso y mantiene frenado el giro de U$S 1.000 millones. Esto significa un virtual freno al programa vigente.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios