En Río Negro, el impacto impositivo de las obras energéticas ya generó 35 millones de dólares
En Río Negro, los proyectos energéticos en ejecución tributaron por casi $ 55.800 millones, en los últimos 20 meses. La parte a los municipios llegó a $ 14.251 millones (unos US$ 9,3 millones).
La construcción de VMOS explica mayormente el impacto tributario de los últimos 20 meses.
La actividad de los proyectos energéticos generó a Río Negro casi $53.800 millones -unos US$ 35 millones- por el pago de Ingresos Brutos por parte de las empresas involucradas.
Esta inyección de recursos -que se registró entre enero de 2025 y agosto de 2026– tuvo su parte para los municipios: $14.251 millones, es decir, US$ 9,3 millones.
Esa recaudación de 20 meses, centrada esencialmente en el oleoducto de Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), equivale a un mes del cobro de Ingresos Brutos o duplica lo percibido en el 2025 por la Provincia por el impuesto Inmobiliario.
Estas percepciones explican que Río Negro figure, con Neuquén, entre las únicas provincias con aumentos reales constantes cuando las restantes sufren derrumbe en sus impuestos por la caída nacional de la actividad económica.
Un aumento frente a un «año alto»
La construcción de VMOS ingresa en su etapa final, pero en la Provincia no advierten un declive tributario, sino que esperan un sostenimiento en el 2027 por los tributos de la operación de los ductos y el inicio de las obras de gas natural licuado (GNL).
El acumulado enero-septiembre arrojó un alza real de 3,4% frente al 2025, que “ya fue un registro alto”, aclaró el titular de la Agencia de Recaudación, Alejandro Palmieri.
El funcionario destacó como significativo que se logre “tres puntos arriba de la inflación” frente a un año ya de ingresos importantes, aludiendo a que en ese período se dieron dos factores: la eliminación de las bonificaciones de Ingresos Brutos y el impacto pleno de la construcción del oleoducto.

En diálogo con el DIARIO RÍO NEGRO, Palmieri remarcó que la actividad energética ya se convirtió en uno de los principales motores de la recaudación tributaria de Río Negro y detalló que las empresas vinculadas al sector -esencialmente al proyecto VMOS- tributaron, en 20 meses, $53.779 millones por Ingresos Brutos. Diferenció, además, que los contratistas directos con el inversor, que denominó el “primer anillo”, pagaron $ 40.779 -unos US$ 26,65 millones- y otros $13.000 millones -US$ 8,5 millones- sumaron los tributos de más de 500 proveedores de bienes y servicios, que “denominó segundo anillo”.
La Agencia prevé que este nivel recaudatorio se sostendrá por el inicio de la actividad petrolera y de las obras de GNL.
El efecto también alcanzó a las finanzas municipales. El 26,5% de esos ingresos se distribuye por coparticipación, lo que representó $14.251 millones en los 20 meses analizados.
La magnitud de la actividad llevó al organismo recaudador a crear un área específica de inspección para el sector energético.

El objetivo -agregó Palmieri- es controlar el cumplimiento tributario de las empresas que llegan a la provincia para participar de las obras, verificar sus inscripciones e intimar a aquellas que deben registrarse tanto en Río Negro como en el Convenio Multilateral.
“Estas empresas ya están entre los más grandes contribuyentes”, explicó Palmieri. Por eso, consideró necesario reforzar los controles sobre una actividad que tiene características nuevas para el organismo y que involucra a contratistas, subcontratistas y prestadores de servicios.
El desafío de sostener
La finalización de la construcción de VMOS plantea un interrogante para las cuentas provinciales. El pico de actividad de la obra comenzará a quedar atrás, pero el Gobierno apuesta a que el nivel de recaudación se mantenga con la entrada en operación de los ductos y la puesta en marcha de las ejecuciones de los proyectos de GNL.

Palmieri anticipó que la Provincia comenzará en 2027 a cobrar impuestos ya por la actividad del transporte y al almacenamiento de petróleo, que tienen alícuotas de Ingresos Brutos del 3% y el 5%, respectivamente. Proyecta esos pagos adicionales desde tres direcciones: el consorcio VMOS, que hasta ahora no tributa como tal, y la mayor actividad de Oldelval, vinculada con la ampliación de su capacidad de transporte a través del proyecto Duplicar Norte. El tercer componente serán las obras iniciales vinculadas a Southern Energy (SESA) y Argentina GNL.
Esos nuevos ingresos -estimó el funcionario- totalizarán entre $1.500 y $2.000 millones por mes. Esa proyección ronda por año entre US$ 11,6 y 15,6 millones. Una referencia: ese monto anual representa la construcción de seis escuelas, de unos 1.800 metros cuadrados.
Discusión por exenciones
La política de incentivos tributarios también formó parte de la negociación con las grandes inversiones. En el caso de los proyectos de GNL, Río Negro comprometió una exención para las empresas del primer anillo, en el marco de las conversaciones vinculadas con los beneficios solicitados por YPF y la discusión del proyecto con la provincia de Buenos Aires.
Palmieri aclaró que esas exenciones alcanzan exclusivamente a las contratistas directas del inversor y no se extienden al resto de los proveedores. Tampoco comprenderá la ejecución de la planta fraccionadora.
El funcionario defendió, además, las condiciones ofrecidas para atraer inversiones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
“Río Negro no renunció a nada con el RIGI”, afirmó, al sostener que el compromiso provincial apunta a brindar “previsibilidad” y “evitar la incorporación de nuevos impuestos que alteren las condiciones acordadas”.
La actividad de los proyectos energéticos generó a Río Negro casi $53.800 millones -unos US$ 35 millones- por el pago de Ingresos Brutos por parte de las empresas involucradas.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios