“Por el derecho a decidir”

Solicito publicar la presente como respuesta a la carta aparecida en esta sección el 24 de agosto y firmada por el Sr. Máximo Delacre en la que se cuestiona a la legisladora Milesi por sus dichos sobre el protocolo de abortos no punibles. Al respecto, deseo que el Sr. que escribe sepa que la legisladora tiene sobrados conocimientos en el tema y es una luchadora constante por el derecho de las mujeres a decidir. Es importante que se informe que un aborto no punible es eso, está contemplado en la ley, incluyendo la práctica de interrupción del embarazo ante una violación. La legislación actualizada permite que dicha práctica se realice en hospitales públicos y que reciba la cobertura de las obras sociales. Por lo tanto, la confección de un protocolo garantiza el procedimiento adecuado en los centros asistenciales. Estamos de acuerdo con que nadie desea ser pobre y la mayoría de las mujeres no acordamos con el aborto, pero llevar adelante un embarazo producto de una violación debe resultar doblemente traumático para las mujeres que lo sufren, por lo que frente a estos acontecimientos algunas mujeres recurren a prácticas caseras que pueden derivar en infecciones difíciles de controlar o, en caso de asistir a la Justicia, los tiempos no son los que se esperan en el proceso de un embarazo. En consecuencia, el problema es un problema de las mujeres pobres y víctimas de una desgraciada circunstancia. Si bien aquí estamos hablando de los abortos no punibles, contemplados en el Código Penal Argentino, es importante que la sociedad comience el debate sobre el tema dado que esta práctica no es sólo de las mujeres pobres y la misma se realiza con los riesgos que implica la falta de condiciones necesarias en lugares adecuados. Las mujeres tienen derecho a decidir y planificar cuándo tener un hijo, como también a tomar la determinación que crean conveniente frente a un embarazo no deseado, y el Estado debe asegurar las condiciones adecuadas. Por lo tanto, el protocolo es una determinación adecuada a las circunstancias actuales. Finalmente, los cuestionamientos sobre la pobreza deben ser tratados con la responsabilidad que corresponde y los estados –nacional y provinciales– deben generar políticas adecuadas, no corresponde mezclar las cosas. Por suerte, actualmente se están cayendo los prejuicios de pensamientos ortodoxos y la sociedad comienza a hacer visible lo que se ocultaba pero se ejecutaba. Acompaño y reconozco el trabajo de la doctora Milesi, porque en los ámbitos que actuó lo hizo con la convicción de que las mujeres podemos decidir respecto de nuestro cuerpo y logró la aprobación de importantes leyes que no colocan en el lugar que merecemos. Motivaron la presente la confusión y la liviandad en el análisis realizado. Las mujeres sabemos cuáles son nuestros derechos y por suerte en la Legislatura provincial el proyecto está aprobado en primera vuelta por amplia mayoría. Blanca Moyano, DNI 10.598.097 San Antonio Oeste

Blanca Moyano, DNI 10.598.097 San Antonio Oeste


Comentarios


“Por el derecho a decidir”