Por falta de personal, Edersa aún no reparte las lamparitas en Allen

Allen es la primera que iba a implementar el plan, pero todavía no pudo hacerlo. Se sumaron a la iniciativa Viedma y Cipolletti, quienes acordaron detalles ayer con la Nación.





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Está todo acordado, hasta llegaron las lamparitas para Allen, pero no las reparten por falta de gente. Increíble.

VIEDMA (AV).- La primera experiencia en Río Negro del Programa Nacional de uso racional y eficiente de la energía no ha dado aún resultados positivos. El debut rionegrino debía ser en Allen, pero problemas suscitados entre el municipio de esa localidad y la empresa Edersa provocaron que todavía no hubiera novedades al respecto.

El intendente de esa localidad, Graciano Bracalente, informó que la operatoria comenzaba el 17 de marzo en esa ciudad en la que hay 8 mil medidores. El plan permite reconvertir el alumbrado público sin ningún tipo de costo para el municipio. "Tenemos 1.500 elementos de mercurio que a 449 pesos significan 673.500 pesos", expresó Bracalente.

En la puesta en marcha de este plan surgió un inesperado inconveniente.

"La operatoria comenzaba con el recambio de las lamparitas, que llegaron a la sede de Edersa en Cipolletti y ahí está trabado el tema porque la empresa dice que por falta de personal no las puede distribuir", dijo el jefe comunal de la localidad valletana.

Por este motivo el municipio allense presentó una queja en el EPRE "para que Edersa vaya casa por casa y haga el cambio. La puesta en marcha del operativo depende de la distribución de Edersa", manifestó Bracalente.

En tanto, otras dos comunas acordaron con Nación la implementación del programa de Uso Racional y Eficiente de la Energía.

Los representantes de los municipios de Viedma y Cipolletti tuvieron ayer una reunión preliminar en la que se transmitieron los lineamientos básicos para la puesta en marcha de este plan que permitirá a las ciudades obtener

financiamiento para la reconversión de los sistemas de alumbrado público. En el caso de la capital provincial, en la actualidad hay un 90 por ciento de luces de sodio y con los fondos que se obtengan se espera que se pueda completar todo el casco urbano con este tipo de luminarias que insumen menos energía y mejoran la prestación.

Las municipalidades se comprometen por su lado a reducir el consumo de electricidad en las oficinas públicas mediante el establecimiento de las 18 como horario tope para el funcionamiento de esas dependencias y además a reducir la iluminación superflua en diferentes espacios, siempre y cuando no se afecte la seguridad.

También se impulsarán campañas de concientización dirigidas a los ciudadanos para que reduzcan los gastos energéticos en sus domicilios. Esta estrategia se podrá poner en práctica junto con la distribución de las lámparas de bajo consumo que aportará el Estado nacional.

En Viedma hay unos 15 mil medidores y para la distribución de los artefactos se convendrá con las juntas vecinales o entidades comunitarias para que la entrega no sea un mero acto formal sino que además implique un compromiso de los vecinos de reducir el consumo energético.

Ayer, en la Casa Rosada, el intendente de Cipolletti, Alberto Weretilnek y la presidenta del Concejo Deliberante de Viedma, Hilda Schitler participaron de la reunión preliminar con autoridades nacionales y un importante número de funcionarios municipales de distintas ciudades del país, para rubricar los lineamientos básicos de este programa. El acto formal de la firma quedó postergado debido a la actividad relacionada con el conflicto con el campo que acaparó la dedicación de los representantes del gabinete nacional.


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