Por la desaceleración, crece el “desempleo oculto”
Según un informe de IDESA 90 mil personas dejaron de buscar trabajo porque perciben que las probabilidades de conseguirlo son muy bajas. Refleja problemas estructurales en el mercado de trabajo.
La desaceleración económica registrada en el último año provocó que alrededor de 90 mil personas dejaran de buscar un empleo porque perciben que las probabilidades de conseguirlo son muy bajas, según un estudio del Instituto para el Desarrollo Social (IDESA). El informe señaló que esa situación de “desempleo oculto” se refleja menos en las estadísticas laborales, pero afirmó que su “impacto social suele ser mayor” que el derivado del desempleo abierto (gente que busca activamente un trabajo y no lo consigue). “Generalmente refleja un estadio superior de degradación laboral ya que se trata de personas en edad activa que necesitan un empleo pero que no lo buscan porque no tienen perspectivas de encontrarlo”, explicó. El estudio atribuyó el crecimiento del desempleo oculto a la desaceleración de la actividad económica, y sostuvo que es el reflejo de problemas estructurales del mercado de trabajo. “Mientras que en los países desarrollados las crisis impactan sobre la tasa de desempleo abierto, el desempleo oculto es un fenómeno típico de regiones más atrasadas”, destacó. A modo de ejemplo, citó el caso de Chaco “donde recientemente se hizo conocido que el desempleo abierto es casi inexistente, pero masivo el desempleo oculto”. El documento remarcó que este fenómeno, aunque no al nivel extremo de Chaco, se presenta “en todo el país”. Al respecto, precisó que, según datos oficiales del INDEC correspondientes a los primeros semestres del año 2011 y del 2012, se observan que: la tasa de desempleo cayó en el período analizado desde 7,4 a 7,2 por ciento, mientras que la tasa de participación, o sea la proporción de gente que trabaja o busca activamente un trabajo, también bajó desde el 46,2 al 45,9 por ciento. En este sentido, recalcó que si la tasa de participación no hubiera bajado, la tasa de desempleo habría sido de 7,9 por ciento en lugar del 7,2. Asimismo, según las cifras del INDEC, el PBI creció 5 por ciento en el primer trimestre y cero en el segundo trimestre del 2012. En este contexto, IDESA consideró que para aumentar la participación laboral “se necesitan políticas de activación” en la materia. “El camino para que una mayor proporción de adultos se incorpore a una actividad productiva es reconstruir el sistema educativo para brindar educación y formación para el trabajo de calidad y abordar el desafiante desafío de contar con normas impositivas y una legislación laboral más amigable con la creación de empleo”, planteó. Por el contrario, advirtió que “si ante el deterioro social se redobla la apuesta a favor del asistencialismo, en el mejor de los casos se morigerará la miseria, pero se potenciará el atraso porque se seguirá induciendo menor participación laboral”. Agencia DyN
La desaceleración económica registrada en el último año provocó que alrededor de 90 mil personas dejaran de buscar un empleo porque perciben que las probabilidades de conseguirlo son muy bajas, según un estudio del Instituto para el Desarrollo Social (IDESA). El informe señaló que esa situación de “desempleo oculto” se refleja menos en las estadísticas laborales, pero afirmó que su “impacto social suele ser mayor” que el derivado del desempleo abierto (gente que busca activamente un trabajo y no lo consigue). “Generalmente refleja un estadio superior de degradación laboral ya que se trata de personas en edad activa que necesitan un empleo pero que no lo buscan porque no tienen perspectivas de encontrarlo”, explicó. El estudio atribuyó el crecimiento del desempleo oculto a la desaceleración de la actividad económica, y sostuvo que es el reflejo de problemas estructurales del mercado de trabajo. “Mientras que en los países desarrollados las crisis impactan sobre la tasa de desempleo abierto, el desempleo oculto es un fenómeno típico de regiones más atrasadas”, destacó. A modo de ejemplo, citó el caso de Chaco “donde recientemente se hizo conocido que el desempleo abierto es casi inexistente, pero masivo el desempleo oculto”. El documento remarcó que este fenómeno, aunque no al nivel extremo de Chaco, se presenta “en todo el país”. Al respecto, precisó que, según datos oficiales del INDEC correspondientes a los primeros semestres del año 2011 y del 2012, se observan que: la tasa de desempleo cayó en el período analizado desde 7,4 a 7,2 por ciento, mientras que la tasa de participación, o sea la proporción de gente que trabaja o busca activamente un trabajo, también bajó desde el 46,2 al 45,9 por ciento. En este sentido, recalcó que si la tasa de participación no hubiera bajado, la tasa de desempleo habría sido de 7,9 por ciento en lugar del 7,2. Asimismo, según las cifras del INDEC, el PBI creció 5 por ciento en el primer trimestre y cero en el segundo trimestre del 2012. En este contexto, IDESA consideró que para aumentar la participación laboral “se necesitan políticas de activación” en la materia. “El camino para que una mayor proporción de adultos se incorpore a una actividad productiva es reconstruir el sistema educativo para brindar educación y formación para el trabajo de calidad y abordar el desafiante desafío de contar con normas impositivas y una legislación laboral más amigable con la creación de empleo”, planteó. Por el contrario, advirtió que “si ante el deterioro social se redobla la apuesta a favor del asistencialismo, en el mejor de los casos se morigerará la miseria, pero se potenciará el atraso porque se seguirá induciendo menor participación laboral”. Agencia DyN
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