Por otra pericia, volvieron a detener al ex novio

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC)- Otra vez las pericias confunden, siembran dudas. Teniendo en cuenta el resultado de un nuevo estudio que se requirió a las dos armas secuestradas en el caso Opazo, el juez Juan Torres ordenó el reencarcelamiento de Fabián González (38), uno de los primeros imputados que tuvo el hecho en 1993.

La Policía Científica dijo ahora que el revólver de calibre 22 marca Bagual de este hombre, fue el que ultimó a Yanet Opazo.

Fue una sorpresa. Y también una preocupación. Por este mismo homicidio hubo informes periciales contradictorios. Tanto, que en un momento la causa llegó a tener dos armas asesinas y un solo disparo fatal.

Este caso ocurrió el 26 de junio de 1993, en el barrio Labraña de Cipolletti. Yanet Opazo y su amiga Claudina Kilapi iban en bicicleta por un sendero del barrio cuando fueron atacadas por alguien que portaba un arma calibre 22. Opazo murió. Kilapi sobrevivió y aún mantiene el proyectil alojado en su cuello.

La investigación inicial condujo a Fabián González, un primo de Kilapi que había tenido una relación amorosa con Opazo. El joven fue detenido y su arma secuestrada. Según una pericia su Bagual -número 355483- era el homicida. Otro estudio no llegó a ninguna conclusión y un tercero, dijo que no era.

González recuperó la libertad y el caso se mantuvo en penumbras durante años, hasta que ocurrió el triple crimen de 1997. Claudio Kielmasz, quien ahora está condenado por la muerte de las estudiantes, lanzó el primer comentario. «¿Se acuerdan del caso Opazo? Fue mi hermanastro», dijo.

La Policía Federal realizó la investigación, se hizo una pericia al revólver secuestrado por el triple crimen, surgió que era el mismo que había matado a Yanet. Kielmasz fue procesado. Cuando esto ocurrió, en el expediente no estaba clara la desvinculación del arma de González. Hubo en esos tiempos dos armas para un solo disparo.

La polémica por las pericias se incrementó: una confirmó que era el arma de Kielmasz, otra dijo que no se podía dictaminar, y una tercera, que no era. Finalmente Torres sobreseyó a Kielmasz. Esto significa que este hombre no puede ser juzgado nuevamente por el hecho, pese a que poco después a los integrantes de la comisión legislativa que investigaban el triple crimen, el mismo Kielmasz les dijo que él había matado a Yanet.

Este año, la familia Kilapi consiguió asistencia legal. Por primera vez la sobreviviente tuvo la posibilidad de convertirse en querellante en la causa. Fue a partir de ello que se decidió pedir una nueva pericia a las dos armas. Esta vez intervino la Policía Científica de Buenos Aires, que hasta ahora no había actuado.

Según Carmen Figueroa, madre de Claudina Kilapi, el informe que llegó en los últimos días al Juzgado 8, «es contundente». El arma de Fabián González «volvió dar positiva». Por eso el juez Juan Torres, quien instruye la causa, ordenó la detención de González hace unos días.

Ayer la brigada de Investigaciones localizó al imputado en inmediaciones de su casa en el barrio Labraña, donde siguió viviendo todos estos años. A las 16 fue detenido y trasladado a la comisaría Judicial de Cipolletti. Alrededor de las 19.45 fue derivado a la alcaidía de Roca.

González sabía que se iba a realizar una nueva pericia a su revólver. Cuando la noticia se difundió en los medios de comunicación, se acercó a este diario para decir que él no tenía problema en que se hicieran más estudios a su arma, pero que de una vez por todas lo desvincularan del hecho.

Finalmente ayer fue detenido.

Fabián González quería que analizaran otra vez el revólver

CIPOLLETTI (AC).- «No tengo problema que le hagan la pericia al arma, pero que la hagan definitivamente y me saquen de la causa», le dijo Fabián González a este diario a mediados de mayo, cuando supo que la Policía Científica iba a realizar un nuevo estudio a su revólver.

González recordó entonces qué hizo el día del crimen. Dijo que él estuvo jugando al fútbol con un grupo de muchachos del barrio y que vieron pasar a Yanet Opazo y Claudina Kilapi. Luego fueron a una despensa a tomar unas cervezas y gaseosas. Cuando se encontraban compartiendo las bebidas, cerca de las 19, llegó su tía Carmen (madre de Claudina) y le dijo: «le pegaron a tu prima».

«Salimos todos para allá corriendo», aseguró el hombre. Recordó que su prima «tenía la cara hinchada» por el disparo y que le dijo: «salió uno y le pegó un tiro (a Yanet)».

Contó que como la policía buscaba un arma en el barrio, tuvo la mala recomendación de un cuñado suyo, que era policía de Buenos Aires, que le dijo que le entregara el arma («que tenía para tirarle a los patos») y que negara que tenía un revólver. Y eso hizo, hecho que aún hoy lamenta.

Esto alimentó la sospecha cuando la policía buscó datos en el barrio en 1993. Luego de una pericia, que decía que era el arma homicida, lo detuvieron. Pero otra pericia derrumbó esta prueba y por eso González pudo recuperar la libertad. «Nunca había estado detenido», aseguró entonces.

Ahora, otra vez está tras las rejas.

«¿Quién disparó el arma?»

CIPOLLETTI (AC).- Si el arma de Fabián González es la homicida, ¿quién disparó? Esa fue la primera pregunta que se hizo ayer Carmen Figueroa, madre de la sobreviviente del caso Opazo, Claudina Kilapi.

Las características físicas del hombre detenido ayer no coinciden para nada con las del asesino. Su hija alcanzó a ver al agresor cuando huía por el sendero en el que fueron atacadas. Era un hombre «flaco» y González, a quien ella conoce bien porque es su primo, siempre fue robusto y de una estatura mucho más baja. «Ahora que la Justicia investigue bien. Si es el arma de Fabián González, que Fabián González diga quién la tuvo», dijo Figueroa ayer.

Para ella, la pericia de la Policía Científica «es importante. Hasta ahora el informe es contundente», enfatizó la mujer.

Figueroa destacó que durante años padeció la falta de justicia. Recordó la polémica que hubo por los informes periciales y la incertidumbre que siempre tuvieron ante la falta de respuestas. «Yo no sé en qué se basaron. Primero que el arma era, después que no era, después que era la de Kielmasz, despúes que no».

«Parecía que no importaba. Había una chica muerta, otra herida y familias destruidas», agregó.

Claudina por ahora prefiere no hacer declaraciones, pero su madre recordó que ella «nunca estuvo bien».

«Cada vez que salía algo surgía una esperanza. Esperemos que de una vez por todas se aclare esto», agregó la mujer que durante años recorrió el edificio de los Tribunales buscando justicia. Los Opazo se fueron de la ciudad y viven en Chile desde hace años.


CIPOLLETTI (AC)- Otra vez las pericias confunden, siembran dudas. Teniendo en cuenta el resultado de un nuevo estudio que se requirió a las dos armas secuestradas en el caso Opazo, el juez Juan Torres ordenó el reencarcelamiento de Fabián González (38), uno de los primeros imputados que tuvo el hecho en 1993.

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